Especiales/ Capítulo 5

CAPÍTULO 5

LA PROMESA


Traducido por Jhos



“Por qué no me dijiste que Zane ha vuelto?”

“Porque no lo sabía. Solo han pasado dos semanas.” Tally suspiró profundamente a través de sus dientes.

“Cuál es el problema?” dijo Shay. “No me crees?” Tally se volteó para observar el fuego, sin saber que contestar. No confiar en otros Cortadores no era muy helado-te llevaba a las dudas y a pensamientos confusos. Pero por primera vez desde que se convirtió en Especial, ella se sintió fuera de lugar, incómoda en su propia piel. Sus dedos se movían inquietos arriba y abajo sobre las cicatrices de los cortes en sus brazos, y los sonidos de la selva a su alrededor la estaban poniendo nerviosa.

Zane había vuelto del hospital, pero él no estaba con ella en el campamento de los Cortadores, afuera en el campo donde él debería estar. Y eso se sentía mal……..

Alrededor de ellas, los otros Cortadores se mantenían a ellos mismos helados. Ellos habían hecho una fogata de árboles caídos, la manera de Shay de subir la moral luego de la emboscada de la noche anterior. Todos, dieciséis de ellos- a excepción de Fausto- se sentaron alrededor lanzando a través de la fogata, jactándose de lo que le harían a los habitantes del Humo cuando finalmente los atraparan.

Y aún así Tally se sentía de alguna manera fuera de lugar.

Normalmente, le encantaban las fogatas, la forma en que hacían saltar las sombras como si fuera algo viviente, lo realmente malo de quemar árboles. Ese era el punto de ser un Especial: Existías para asegurarte de que todos se comportaran, pero eso no significaba que tú tenías que hacerlo.
Pero esta noche el olor de la fogata desencadenó recuerdos de sus días en el Humo. Algunos Cortadores habían cambiado recientemente los cortes por las quemaduras, marcando sus brazos con los extremos de pedazos de madera ardiendo.

Como cortarse, mantenía tu mente helada. Pero para Tally, el olor se parecía demasiado a cuando cocinaban animales en el Humo. Así que ella se mantenía con los cuchillos.

Ella pateó una rama hacia las llamas. “Claro que confío en ti, Shay. Pero por los últimos dos meses asumí que Zane se uniría a Circunstancias Especiales en el momento que mejorara. Imaginármelo en Ciudad Nueva Belleza, llevando algún dulce y lindo rostro….” Ella sacudió la cabeza.

“Si pudiera traerlo Tally-wa, lo haría.”

“Entonces, hablarás con la Dra. Cable?”

Shay extendió las manos. “Tally, conoces las reglas: para unirse a Circunstancias Especiales, tienes que probar que eres especial. Tienes que hallar tu manera de dejar de ser cabeza hueca.”

“Pero Zane era prácticamente especial cuando lideraba los Crims. La Dra. Cable no entiende eso?”

“Pero él no cambio realmente hasta que tomó las píldora de Maddy.” Shay se acercó y puso su brazo alrededor del hombro de Tally, sus ojos flameaban rojo bajo la luz de las llamas. “Tú y yo descubrimos la manera, sin ninguna ayuda.”

“Zane y yo empezamos a cambiar desde la primera vez que nos besamos,” dijo Tally, alejándose. “Si el cerebro no se le hubiera tostado, el sería uno de nosotros ahora.”

“Entonces por qué estas preocupada?” Shay se encogió los hombros. “Ya lo hizo una vez, puede hacerlo de nuevo.”

Tally se volvió para mira a Shay, incapaz de decir lo que las dos se estaban preguntando. Era Zane todavía el chico burbujeante que había creado a los Crims? O el daño cerebral lo había cambiado por completo, condenándolo a ser un cabeza hueca por el resto de su vida?

Todo esto era completamente injusto. Completamente corriente.

Cuando los del Humo trajeron los primeros nanos a Ciudad Nueva Belleza, habían dejado dos píldoras para que Tally las encontrara, con una carta para sí misma advirtiéndose acerca del peligro, pero diciendo que ella había dado un “consentimiento informado”. Ella había estado muy asustada al principio, pero Zane siempre estaba burbujeante, siempre tratando de escapar de tener una mente perfecta. Él se había ofrecido a tomarse las píldoras experimentales.

Se suponían que los nanos liberarían a los perfectos, cambiándolos de cabezas huecas a……. bueno, bueno nadie se había molestado en descifrar en que exactamente. Qué harías como un montón de mimados, súper-hermosos sin ningún límite en sus apetitos? Dejarlos echar a perder el frágil mundo, como los Oxidados lo habían hecho tres siglos atrás?

De cualquier forma, la cura no había funcionado como se suponía. Tally y Zane había dividido las píldoras, y Zane había obtenido la perjudicial. Los nanos en ella se habían comido las lesiones en su cerebro que lo hacían cabeza hueca, pero habían continuado, comiéndose más y más de su mente…

Tally se estremeció al pensar en lo afortunada que había sido. El único propósito de su píldora había sido apagar los nanos en la otra. Sola, no había hecho nada –solo que ella había pensado que había tomado la cura. Y sin embargo había logrado dejar de ser una cabeza hueca por cuenta propia– sin nanos, ni operación, ni si quiera cortándose a ella misma como el grupo de Shay había hecho.

Esa era la razón por la que ella estaba en Circunstancias Especiales.

“Pero cualquiera de nosotros puedo haber tomado esa píldora,” dijo Tally suavemente. “No es justo.”

“Claro, no es justo. Pero eso no hace que sea tu culpa, Tally.” Una risa, los Cortadores descalzos corrían a través de las llamas, esparciendo chispas. “Tú fuiste la afortunada. Eso es lo que pasa cuando eres especial. Por qué sentirse culpable?”

“Nunca dije que me sentía culpable.” Tally rompió una rama en dos. “Solo quiero hacer algo al respecto. Así que, voy contigo esta noche, okey?”

“No estoy segura de que estés lista para eso, Tally-wa.”

“Estoy bien. Mientras no tenga que pegarle plástico a mi rostro.”

Shay se rió, siguiendo las líneas de los tatuajes vibrantes de Tally con la uña del dedo meñique.

“No me preocupa tu rostro, sólo tu cerebro. Dos ex novios seguidos pueden llegar a afectarlo.”

Tally dio la vuelta. “Zane no es un ex-novio. Quizás será un cabeza hueca ahora, pero demonios hallará la manera de salir.”

“Mírate,” dijo Shay. “Estás temblando. Eso no es muy helado.”

Tally miró sus manos. Cerró los puños para controlarlas.

Ella pateó una pesada rama hacia el fuego, echando chispas. Observando cómo las llamas la abrazaban, ella abrió sus manos hacia el calor. De alguna manera, el río congelado le había dejado un escalofrío que no se iba, sin importar lo cerca que se sentara de las llamas. Ella solo necesitaba ver a Zane otra vez, y esta extraña sensación en sus huesos se iría.

“Estás temblando porque viste a David?”

“David?” Tally resopló. “Que te dio esa idea?”

“No te avergüences Tally-wa. Nadie puede ser helado todo el tiempo. Quizás solo necesitas un corte.”

Shay sacó su cuchillo.

Tally quería, pero resopló y escupió al fuego. Shay no iba a hacer que ella se sintiera débil de esa manera. “A David lo manejé bien…….. mejor que tú, creo recordar.”

Shay se rió y golpeó a Tally en el hombro en plan de juego, solo que de verdad dolió.

“Ouch, Jefa,” dijo Tally. Aparentemente, Shay todavía estaba descontenta por ser golpeada en un combate mano a mano por un corriente, la noche anterior.

Shay dirigió la mira hacia su puño. “Perdón. No quise hacer eso, de verdad.”

“Como sea. Estamos a mano ahora? Puedo ir a ver a Zane contigo?”

Shay gimió. “Mo mientras él todavía sea un cabeza hueca, Tally-wa. Eso solo te volverá loca. Porqué no vas y ayudas a buscar a Fausto, en vez de eso?”

“Tú no crees que ellos encontraran algo, no?”

Shay encogió los hombros, luego apagó la conexión al EARCAN con los otros Cortadores.

“Tengo que darles algo que hacer,” dijo Shay en voz baja.

Después, los otros se montarían en sus aerotablas y escanearían el campo. Los del Humo no podrían remover el EARCAN de Fausto sin matarlo, así que su señal se leería a un kilómetro o algo de distancia. Pero un kilómetro era nada allá afuera, Tally lo sabía. En su camino al Humo ella había viajado a la velocidad de la aerotabla por días sin encontrase con ninguna señal de humanidad, solo ciudades sumergidas en desiertos de arena y junglas. Si los del Humo querían desaparecer, la naturaleza era lo suficientemente grande.

Tally resopló. “No significa que tienes que hacerme perder el tiempo a mi también.”

“Cuántas veces tengo que explicarte eso, Tally-wa? Tú eres especial ahora. No deberías estar soñando con un cabeza hueca. Tú eres una Cortadora, Zane no lo es- tan simple como eso.”

“Si es tan simple, entones por qué me siento así?”

Shay soltó un gemido. “Porque, Tally, Estás haciendo tu truco de siempre: hacer las cosas complicadas.”

Tally suspiró y pateó al fuego, enviando una corriente de chispas al aire. Ella recordó muchos momentos en los que había estado contenta- como cabeza hueca, inclusive en el Humo pero de alguna manera su satisfacción no había durado mucho. Ella siempre se hallaba a sí misma cambiando, luchando contra los límites, y arruinado las cosas para todos los que estaban a su alrededor.

“No siempre es mi culpa,” dijo ella suavemente. “Las cosas solo se complican a veces.”

“Bueno, confía en mí en esto, Tally. Ver a Zane va a volver las cosas realmente complicadas. Solo dale tiempo de hallar su camino fuera de ahí. No estás feliz con nosotros?”

Tally asintió lentamente -ella era feliz. Sus sentidos especiales hacían el mundo helado, y cada instante que pasaba en este nuevo cuerpo era mejor que un año siendo perfecta. Pero ahora que sabía que Zane estaba bien, su ausencia confundía todo. De pronto se sentía incompleta, irreal.
“Soy feliz, Shay-la. Pero recuerdas cuando Zane y yo nos escapamos de la cuidad la vez pasada? Y te dejamos atrás? Bueno, no puedo hacer eso de nuevo.”

Shay sacudió la cabeza. “A veces tienes que dejar a las personas ir, Tally-wa.”

“Así tengo que debí dejarte ir anoche, Shay? Dejar que te ahogaras?”

Shay gimió. “Gran ejemplo, Tally. Mira, esto es por tu propio bien. Créeme, tu no deseas esta complicación.”

“Entonces hagámoslo simple, Shay-la.” Tally colocó la punta de su pulgar entre sus afilados dientes y presionó. Con un pinchazo de dolor, el sabor metálico de la sangre se esparció por su lengua, y su mente se aclaró un poco.

“Una vez que Zane sea Especial, me detendré. Nunca haré las cosas complicadas otra vez.” Ella sostuvo su mano en alto.

“Es una promesa de sangre.”

Shay se quedó mirando la pequeña gota de sangre. “Lo juras?”

“Si. Seré una pequeña Cortadora buena, y haré lo que sea que tú y la Dra. Cable me digan. Solo dame a Zane.”

Shay lo pensó un momento, luego cortó su dedo con su cuchillo, observando pensativa como la sangre brotaba. “Todo lo que siempre quise fue que estuviéramos en el mimo bando, Tally.”

“Yo también. Solo quiero a Zane aquí con nosotros.”
“Cualquier cosa que te haga feliz.” Shay sonrió y tomó la mano de Tally, apretando sus pulgares juntos…….. con fuerza. “Promesa de sangre.”

Mientras el dolor la atravesaba, Tally sintió su mente más helada por primera vez en el día. Ella podía ver su futuro ahora, un camino claro, sin vuelta atrás ni confusiones. Ella había luchado contra ser fea y había luchado contra ser perfecta, pero eso se había acabado- ella solo quería ser Especial de ahora en adelante.

“Gracias, Shay-la,” dijo Tally suavemente. “Mantendré mi promesa.”

Shay la soltó, limpiando el cuchillo con unos rápidos golpes en su muslo, “Me aseguraré de que lo hagas.”

Tally tragó grueso, luego lamió su pulgar todavía sangrante. “Entonces puedo ir contigo esta noche, Jefa? Por favor?”

“Supongo que tienes que saber,” dijo Shay, sonriendo tristemente. “Pero quizás no te guste lo que veas.”


FIN DEL CAP.

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Especiales/ Capítulo 4

Traducido por mi

Capitulo cuatro:


RESCATE

Tally voló lento y rápido, apenas rozando la superficie del río, mirando fijamente los árboles oscuros de cada lado.
Dónde estaban ellos?
Los del Humo no podían estar tan lejos-no con solo un par de minutos adelantados. Pero como ella, estaban volando bajo, usando los depósitos de minerales en el serpenteante lecho para mayor impulso, manteniéndose ajo la cubierta de los árboles. Ni siquiera la especial-caliente luz infrarroja de los cuerpos de Shay y Fausto podía penetrar la oscura capa del bosque. Y eso era un problema.
Qué si ellos ya se habían apartado del río, yendo a hurtadillas entre los árboles para mirarla pasar? En sus tablas robadas, los del Humo podían dirigirse a cualquier dirección que quisieran.
Tally necesitaba unos pocos segundos en el cielo, para mirar hacia abajo. Pero los del humo también tenían infrarrojos. Para tomar un vistazo sin regalarse, tendría que enfriar su cuerpo a una temperatura muy baja. Ella miró dentro de la oscura agua apresurándose a sus pies y se estremeció.
Esto no iba a ser divertido. Tally giró para detenerse, rociando agua helada con la cola de su tabla, haciendo cosquillas en sus brazos y rostro, mandando otro escalofrío a sus huesos. El río estaba corriendo rápidamente, lleno hasta el borde con nieve derretida que rueda desde las montañas, tan congelada como la parte trasera de una cubeta de champagne en los días chispeantes.
“Magnífico,” Tally dijo frunciendo el ceño, luego dio un paso hacia delante. Con los dedos de los pies apuntados, apenas salpicó, pero la congelante agua puso a su corazón a latir aceleradamente.
En segundos sus dientes comenzaron a castañear, sus músculos tensos, amenazando con romper sus huesos. Tiró la tabla de Ho abajo en el agua a su lado, y las turbinas salpicaron zacillos de vapor al tiempo que se enfriaban. Tally comenzó una interminable, tortuosa cuenta hasta diez, deseando mala suerte y destrucción a David, los del Humo, y quien quiera que haya sido el que inventó primeramente el agua congelada. El frio se filtró en su cuerpo, haciendo que sus nervios griten y calándose profundamente en sus huesos.
Pero entonces la golpeó, el momento especial. Fue como cuando se cortó, el dolor aumentando hasta que casi no lo pudo soportar más... luego repentinamente arrojándose fuera. Y oculto dentro de la agonía, la claridad extraña vino de nuevo, como si el mundo se hubiera acomodado en algo que tuviera perfecto sentido.

Justo como la Dra. Cable había prometido tanto tiempo atrás, esto era mejor que ser chispeante. Todos los sentidos de Tally estaban incendiados, pero su mente parecía estar totalmente apartada de ellos, observando sus sensaciones sin ser abrumada. Ella no era al azar, ni sobre el promedio...era casi más allá de lo humano. Y había sido echa para salvar al mundo.
Tally paró de contar y dejó salir una lenta, calmada respiración, y poco a poco, su temblor se alejó.
La congelante agua había perdido su poder.
Volvió a la tabla de Ho, aferrando los bordes con sus nudillos blancos como huesos.
Tomó tres intentos chasquear lo suficientemente fuerte sus entorpecidos dedos, pero finalmente su tabla comenzó a elevarse dentro del oscuro cielo, trepando tan alto como los frescos y silenciosos levantadores magnéticos. Cuando despejó los árboles, el viento golpeó como una avalancha de frío, pero Tally lo ignoró, sus ojos barriendo a través del maravilloso claro mundo debajo de ella.

Allí estaba ellos-solamente un kilómetro mas o menos por delante- un parpadeo de tablas contra la negra agua, un vislumbre de un humano resplandeciente por los infrarrojos. Los del Humo parecían ir lento, apenas moviéndose. Quizá ellos estaban descansando, desprevenidos de que estaban siendo seguidos. Pero para Tally, fue como si su momento de enfoque helado los hubiera detenido en su camino. Dejó caer la tabla, cayendo de su vista antes de que el calor de su cuerpo pudiera cortar a través del frío de sus empapadas ropas. Su uniforme colgó de ella como una manta de lana húmeda. Quitándose la chaqueta, Tally se dejó caer dentro del río.

Su tabla rugió nuevamente a la vida, deslizándose al ras hacia delante con sus turbinas en máxima potencia, dejando una ola de un metro.
Tally debería estar empapada y helada hasta los huesos, y solo una contra cinco, pero el baño le había aclarado su cabeza. Sintió sus sentidos especiales diseccionando el bosque a su alrededor, sus instintos hilando, su mente calculando por las estrellas exactamente cuanto tomaría atraparlos. Sus manos flexionadas aturdidas, pero Tally sabía que ellas eran la únicas armas que necesitaba, sin importar que otros pequeños trucos engañosos podrían llevar a cabo los del Humo.
Estaba lista para esta lucha.
Sesenta segundos más tarde, ella lo vio: una sola tabla en el cielo esperando por ella, simplemente pasando una curva en el río. Su conductor estaba de pie silenciosamente, una silueta negra sosteniendo la forma resplandeciente de un Especial.
Tally se arremolinó hacia una parada, azotando en un firme círculo para escanear los árboles. El purpúreo fondo del bosque estaba lleno con formas medio-vislumbradas fustigadas por el movimiento del viento, pero no formas humanas. Miró a la oscura figura bloqueando el río frente a ella. El desarreglado traje escondía su rostro, pero Tally recordó la manera en que David se paraba sobre su tabla: su pie anterior virado cuarenta y cinco grados, como un bailarín esperando la música para empezar. Y ella podía sentir que este era él.
L a forma resplandeciente-caliente en sus brazos tenía que ser Shay, todavía inconsciente.
“Me viste siguiéndolos?” Ella preguntó.
Él sacudió su cabeza. “No, pero sabía que lo harías.”
“Qué es esto? Otra emboscada?”
“Necesitamos hablar.”
“Mientras tus amigos se alejan?” Las manos de Tally se flexionaron, pero ella no saltó hacia delante para atacar. Era extraño oír la voz de David otra vez. Viajaba claramente sobre la prisa del agua, cargando un rastro de nervios.
Se dio cuenta de que estaba asustado de ella.
Pero claro que lo estaba, pero todavía se seguía sintiendo extraño...
“Puedes recordarme?” Le preguntó.
“Qué crees, David?” Tally frunció el ceño. “Te recuerdo a ti cuando yo era chispeante. Siempre hiciste una gran impresión.”
“Bien,” él dijo, como si ella hubiera dicho eso como un cumplido. “Entonces recordarás la última vez que me viste. Habías descubierto como la ciudad había hecho un lío con tu cabeza. Te forzaste a ti misma a pensar claramente otra vez, no como una perfecta. Y tu escapaste. Recuerdas?”
“Recuerdo a mi novio yaciendo en una pila de mantas, medio cerebro muerto,” ella dijo.
“Gracias a esas píldoras que tu madre preparó.”
A la mención de Zane, un temblor atravesó la oscura forma de David. “Eso fue un error.”
“Un error? Quieres decir, que me enviaste esas píldoras accidentalmente?”
Se movió en la tabla. “No. Pero nosotros te advertimos sobre los riesgos. No lo recuerdas?”
“Recuerdo todo ahora, David! Puedo finalmente ver.” Su mente estaba clara, Especial-clara, desenredada de lo salvaje, de las emociones feas y de la mente chispeante, comprendiendo la verdad de lo que los del Humo eran. Ellos no eran revolucionarios; no eran más que egomaníacos, jugando con vidas, dejando personas rotas en su camino.
“Tally,” él imploró suavemente, pero ella simplemente rió. Los tatuajes flash de Tally estaban girando ferozmente, empujados por el movimiento furioso provocado por el agua helada y su rabia. Su mente afilada como una navaja de afeitar, y vio claramente su idea con cada latido de ella golpeando en su corazón.
“Roban niños, David, niños citadinos quienes no saben cuan peligroso es fuera en lo salvaje. Y ustedes juegan con ellos.”
Él sacudió su cabeza. “Yo nunca... nunca quise jugar contigo, Tally. Lo siento.”
Ella comenzó a responder, pero vio la señal de David justo a tiempo. No era nada más que un chasquido de un dedo, pero su mente era tan afilada que ese pequeño movimiento brilló como fuegos artificiales contra la oscuridad. La conciencia de Tally se disparó en todas las direcciones, buscando en la oscuridad a su alrededor. Los del Humo habían elegido un lugar con rocas medio sumergidas, sumándole el rugido del agua, cubriendo cualquier sonido sutil, pero de algún modo Tally sintió el momento de ataque.
Un instante después, su visión periférica atrapó las flechas en su camino: una de cada lado, como dos dedos aplastando un insecto. Su mente avanzó lentamente como si estuviera en tiempo muerto. menos de un segundo antes de golpear, y los misiles estaban demasiado cerca para que la gravedad la tirara hacia abajo, sin importar cuan rápido ella doblara sus rodillas. Pero Tally no necesitaba gravedad...
Sus manos se dispararon a sus lados, codos doblados, dedos convertidos en puños alrededor de las flechas. Se resbalaron unos centímetros a través de sus palmas, la fricción quemando como el pabilo de una vela, pero su velocidad se ahogó en su agarre.
El zumbido eléctrico en sus puntas chisporroteó por un molesto momento, lo suficientemente cerca que Tally sintió el calor en ambas mejillas, y luego las flechas burbujearon en frustración.
Sus ojos estaban todavía enfocados en David, e incluso a través del desarreglado traje ella vio su mandíbula caer abierta, un pequeño, sonido de sorpresa traído a través del agua.
Ella soltó una filosa risa.
La voz de él temblado. “Qué te han hecho, Tally?”
“Ellos me hicieron ver,” ella dijo.
Él sacudió su cabeza tristemente, luego soltó a Shay en el río.
Ella se cayó adelante flácidamente, dando una bofetada al agua cara-primero y duro. David viró en su tabla, dando un puntapié de roció mientras se alejó. Los dos arqueros se alejaron de los árboles y lo siguieron, tablas rugiendo nuevamente a la vida.
"Shay!"Tally sollozó, pero el inmóvil cuerpo ya se estaba hundiendo, arrastrado hacia abajo por el peso de los brazaletes de caída y por la ropa empapada. Los colores infrarrojos de Shay comenzaron a cambiar en el agua helada, manos cambiando de un amarillo brillante a un naranja. La rápida corriente la llevó debajo de Tally, que tiró las gastadas flechas a un lado, dio vuelta con un talón y se sumergió en el helado río.
Unos pocos golpes de pánico la trajeron a un lado de la vagamente resplandeciente forma, y se extendió para agarrar el cabello de Shay, tironeando su cabeza fuera del agua. Los tatuajes flash apenas se movían en su pálido rostro, pero luego Shay tembló y vació sus pulmones con una repentina tos.
“Shay-la!” Tally giró en el agua, obteniendo un mejor agarre.
Shay ondeó sus brazos débilmente, luego tosió más agua. Pero sus tatuajes flash estaban gradualmente volviendo a la vida, girando más rápido mientras sus latidos de corazón se fortalecían. Su rostro resplandeció más fuerte con su infrarrojo mientras la sangre empezó a fluir nuevamente.
Tally cambió su agarre, luchando por mantener ambas cabezas por encima del agua, señalizando con su brazalete de caída. Su tabla prestada respondió con un sonido magnético, viniendo a su encuentro.
Shay abrió sus ojos, pestañeando un par de veces. “Eres tú, Tally-wa?”
“Sí, soy yo.”
“Deja de tironearme el cabello.” Shay tosió otra vez.
“Oh, perdón.” Tally desenredó sus dedos del cabello húmedo. Cuando la tabla la golpeó desde atrás, ella pasó un brazo a su alrededor, agarrando con el otro a Shay. Un largo y frío camino las esperaba a las dos.
“El agua está fría...,” Shay dijo. Sus labios estaban casi azules en el infrarrojo de Tally.
“No me digas. Pero te despertó, al menos.” Se arregló para subir a Shay a la tabla, manteniéndola derecha. Ella se sentó allí, acurrucada miserablemente contra la brisa mientras Tally seguía en el río, mirando fijamente dentro de sus ojos vidriosos.
“Shay-la? Sabes donde estamos?”
“Tu me despertaste, entonces estaba...dormida?” Shay sacudió su cabeza, cerrando sus ojos para concentrarse.
“Maldición. Eso significa que ellos me atraparon con una de sus estúpidas flechas.”
“No una flecha; David tenía un shock-stick en su mano.” Shay pataleó dentro del río. “Él hizo trampa. Tirándome a Tachs.” Ella frunció el ceño, abriendo sus ojos nuevamente. “Tachs se encuentra bien?”
“Si. Lo atrapé antes de que golpeara el suelo. Luego David trató de llevarte. Pero te recuperé.”
Una delgada sonrisa apareció en su rostro. “Buen trabajo, Tally-wa.”
Tally sintió una pequeña, temblorosa sonrisa en su boca.
“Y qué sobre Fausto?”
Tally suspiró nuevamente mientras se subía a la tabla, con sus turbinas girando debajo de su peso. “Ellos lo tomaron, también.” Miró hacia el río, viendo nada más que oscuridad.
“Y se han alejado mucho, adivino.”
Shay colocó un tembloroso y húmedo brazo alrededor de Tally. “No te preocupes. Lo traeremos de regreso.”
Shay bajó su mirada, confundida. “Entonces, cómo llegue hasta el río?”
“Ellos te dejaron caer aquí, usándote como cebo. Ellos querían capturarme a mi también. Pero fui demasiado rápida para ellos, así que David te soltó para distraerme, supongo. O quizá estaba tratando de darle a los otros del Humo tiempo para alejarse, los que tenían a Fausto.”
“Hmm. Eso es un poco insultante.” Ella dijo.
“Qué cosa?”
“Ellos me usaron a mí como señuelo en vez de a Fausto?”
Tally sonrió y apretó aún más fuerte a Shay. “Quizá ellos estaban más seguros de que me detendría por ti.”
Shay tosió. “Bueno, cuando los atrape, desearán haberme tirado por un acantilado en cambio.” Tomó una profunda respiración, sus pulmones al fin limpiándose. “Sin embargo gracioso. No es como que los del Humo tiraran a alguien dentro de agua helada mientras están inconscientes. Entiendes lo que digo?”
Tally asintió. “Quizá se están desesperando.”
“Quizá.” Shay se estremeció nuevamente. “Es como que si vivir fuera en la naturaleza los estuviera convirtiendo en Oxidados. Ellos pueden atacar a la gente con arcos y con flechas, después de todo. Los prefería más del antiguo modo.
“Yo también,” Tally suspiró. La agudeza de su rabia estaba disminuyendo, dejando su espíritu tan empapado como su ropa. No importaba cuan duro tratara de arreglar todo, Fausto todavía estaba desparecido, y David también.
“De todos modos, gracias por el res, Tally-wa.”
“Eso esta bien, Jefa.” Tally tomó la mano de su amiga. “Entonces... no somos regulares ahora?”
Shay se rió, pasando su brazo alrededor de Tally, su sonrisa ensanchándose para revelar cada uno de sus puntiagudos dientes. “Tú y yo no nos tenemos que preocupar por ser regulares, Tally-wa.”
Tally sintió un arrebato de calidez, como siempre sentía cuando Shay sonreía. “Realmente?”
Shay asintió. “Estamos demasiado ocupadas siendo especiales.”

Encontraron a Ho en el lugar de la emboscada. Él se arregló para mantener despierto a Tachs, y había dado aviso al resto de los Cortadores. Estaban a veinte minutos de allí, trayendo tablas extras y clamando por venganza.
“No te preocupes por convertirte en regular, estaremos visitando tarde o temprano a los del Humo.” Shay dijo, sin preocuparse en mencionar el problema de ese plan: Nadie sabía donde estaba el Nuevo Humo. De hecho, nadie estaba seguro de que estuviera en algún lado. Desde que el Humo original había sido destruido, los del Humo se mantuvieron moviéndose de un lugar a otro. Y ahora de que tenían cuatro tablas nuevas de los de Circunstancias Especiales, ellos serían aún más difíciles de derribar.
Mientras Shay y Tally retorcían su ropa húmeda, Ho y Tachs vagabundearon por los alrededores en la oscuridad de los Senderos, buscando pistas. Pronto ellos encontraron la tabla que la chica del Humo había abandonado.
“Chequea la carga de esa cosa,” Shay le ordenó a Tachs. “Al menos podremos descubrir cuán lejos tuvieron que volar para llegar hasta aquí.”
“Buena idea, Jefa,” Tally dijo. “No hay recarga solar de noche, después de todo.”
“Si, me estoy sintiendo realmente brillante,” Shay dijo. “Pero la distancia no nos dice mucho. Necesitamos más.”
”Nosotros tenemos más, Jefa,” Ho dijo. “Como estaba tratándole de decir a Tally justo antes de que me empujara fuera de mi tabla, tuve una conversación con un niño feo en el monte. Al que la chica del Humo le estaba dando los nanos? Antes de entregarlo a los vigilantes, me arreglé para asustarlo un poquito.”
Tally no tenía dudas de eso. Los tatuajes flash de Ho incluían una cara de demonio dibujada encima de sus propios rasgos, sus líneas color rojo sangre cambiando a través de la secuencia de expresiones salvajes a tiempo con su pulso.
Shay bufó. “Ese pequeño punk sabía donde estaba el Nuevo Humo?”
“Ni una chance. Pero él sabía donde se suponía que tenía que tomar los nanos.”
”Déjame adivinar, Ho-la,” Shay dijo. “Ciudad Nueva Belleza?”
“Si, por supuesto.” Él sostuvo una bolsa plástica. “Pero estos no eran simplemente para alguien, Jefa. Él se suponía que los tenía que dárselos a los Crims.”
Tally y Shay se miraron entre ellas. De todos los Cortadores solo unos pocos habían sido Crims, en sus días de perfectos.
La pandilla era toda sobre causar problemas: actuando como feos, derrotando las lesiones, impidiendo que lo superficial de Nueva Belleza borrara sus cerebros.
Shay se encogió de hombros. “Los Crims son un montón estos días. Hay cientos de ellos.” Ella sonrió. “Desde que Tally y yo los hicimos famosos.”
Ho asintió. “Hey, yo fui uno también, recuerdas? Pero ese chico feo mencionó un nombre, alguien que se suponía a quien se lo tenía que dar específicamente.”
“Alguien que conozcamos?” Tally dijo.
“Si... Zane. Él dijo que los nanos eran para Zane.”

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Especiales/ Capítulo3

TRADUCIDO POR MAI



CAPITULO 3


Ella se arrastro para esconderse detrás del árbol más cercano, oyendo un ruido sordo de dos cuerpos que chocaban contra el duro suelo.
‘Shay?’ Dijo entre dientes.
‘Se me perdió’ Fue la respuesta ‘Lo veía venir’
‘Yo también, ellos definitivamente se han puesto trajes’ Tally se empujo hacia atrás, contra un amplio tronco para explorar las siluetas entre los árboles.
‘E infrarrojos también’ Su voz era tranquila
Tally miro hacia abajo, a sus manos ferozmente encendidas en infrarrojos y trago. ‘¿Entonces ellos pueden vernos perfectamente, y nosotros a ellos no?’
‘Supongo que no le diste a tu novio crédito suficiente Tally-wa.’
‘Tal vez, si te molestaras en recordar que el fue tu novio también, tu...’ Algo cambio en los árboles de adelante, y como sus palabras se desvaneció. Tally oyó el chasquido de la cuerda de un arco. Se hecho a un lado, dejando que la flecha golpeara el árbol, soltando un zumbido como un palo de choque y cubriendo el tronco con una red de luz parpadeante.

Ella rodó lejos, llegando a un punto donde las ramas de dos árboles se enrollaban unas con otras.
Exprimiendo una estrecha curva, ella dijo.
‘¿Cuál es el plan ahora, jefe?’
‘El plan es patear sus traseros, Tally-wa’ Regaño suavemente ‘Somos especiales. Ellos tienen el primer golpe, pero son todavía arbitrarios’

Otra cuerda se rompió y Shay dejo escapar un gruñido, que fue seguido por el sonido de pasos corriendo por la maleza.
El sonido de más cuerdas de arcos, envió a Tally al piso, pero las flechas fueron a parar al lugar donde se había encontrado Shay.
Sombras paseaban por el bosque, seguidas de sonidos de descargas eléctricas.

‘The has perdidote nuevo’ Shay rió para sus adentros.
Tally trago, tratando de escuchar por encima de la frenética palpitación de su corazón, maldiciendo el hecho de que los cortadores no se habían molestado en traer trajeo, o armas de lanzamiento, o algo que Tally pudiese utilizar ahora mismo.

Todo lo que tenía era su cuchillo, las uñas, los reflejos especiales, y los músculos.
Lo vergonzoso era, que ella tenia que dar la vuelta de alguna forma. ¿Estaba realmente escondida detrás de un árbol?
¿O miraba un atacante directamente ella, con calma haciendo una muesca otra flecha para bajarla?

Tally levanto la vista, para intentar leer las estrellas, pero las ramas de los árboles rompieron el cielo en patrones ilegibles.
Ella esperó, tratando de tomar respiraciones lentas y estabilizadoras. Sino la había disparado a su vez, ella debía estar fuera de su vista.
Pero, ¿debería correr, o sentarse apretada?

Presa entre los árboles, Tally se sentía desnuda. Los Smokies nunca habían luchado de esta forma antes, ellos siempre se escaparon y se ocultaron cuando los especiales se presentaron.

Su entrenamiento de Cortador, fue todo sobre el rastreo y la captura, nadie alguna vez había mencionado a enemigos invisibles.
Ella vislumbro la forma caliente-amarilla de Shay que resbalaba en lo más profundo de los Ratros, moviéndose más y más lejos, dejándola a ella sola.

‘¿Jefe?’ ella susurro ‘Tal vez deberíamos llamar a algunos Especiales Regulares’
‘Olvidalo Tally, no te atrevas a avergonzarme enfrente del Dr. .Cable. Tu quédate aquí donde estas, que yo voy a dar unas vueltas. Tal vez podamos llevar a cabo una pequeña emboscada, por nosotros mismos’

‘Ok. Pero ¿como va a funcionar? Quiero decir, ellos son invisibles y nosotros ni siquiera-‘
‘Paciencia Tally-wa, y un poco de silencio, por favor’
Tally suspiro, y se obligo a cerrar los ojos, deseando que su corazón latiera más suave. Ella escucho el sonido de los arcos dibujados.

Un tono vacilante sonó no muy lejos detrás de ella, un arco tenso, su flecha con muescas y listo para volar. Luego se sumo, y un tercero, pero... ¿estaban destinadas a
ella?

Contó hasta diez lento, esperando el chasquido de una flecha suelta. Pero ningún sonido vino.
Ella debe estar ocultada aquí. Pero contó cinco Smokies en total.

Si tres tenían prontos sus arcos... ¿Donde estaban los otros dos?

Entonces, aun mas suave que la respiración tranquila y estable de Shay, sus oídos cogieron el sonido de pasos que se movían por las agujas caidas de las ramas del pino. Pero ellos eran demasiado cuidadosos, demasiado tranquilos para un nacido en la ciudad.
Solo alguien que había crecido en el hábitat natural podía moverse tan suavemente.

David.

Tally se puso de pie suavemente, deslizando su espalda por el tronco del árbol, abriendo los ojos. Los pasos se acercaban, moviéndose hacia su derecha. Se acomodo de lado, manteniendo a los árboles entre ella y el sonido.
Atreviéndose a dar una rápida mirada hacia arriba, Tally se pregunto si las ramas eran lo suficientemente gruesas para proteger el calor de su cuerpo, de la vista de los infrarrojos. Pero no había ningún modo de que ella pudiera subir, sin que David la oyera.

El estaba cerca, tal vez si ella saliera corriendo y lo picara antes de que otro Smokie soltara sus flechas.
Después de todo ellos eran solo Feos idiotas esporádicos quienes no tenían la ventaja de sorprenderse.




Tally le dio un giro a su anillo de aguijón, cambiando a cabo una aguja recién cargada.
‘Shay ¿Dónde esta?’ ella susurro
‘Doce metros de ti’ Las palabras se llevaron a la menor respiración ‘De rodillas mirando al suelo’
Incluso desde un punto muerto Tally podía correr doce metros en unos segundos.
¿Seria ella un objetivo muy rápido como para que un Smokie la golpease?

‘Malas noticias’ Shay respiro. ‘El ha encontrado una tabla de los Tachs’ Los dientes de Tally cerrados sobre su labio inferior, comprendiendo sobre lo que la emboscada se trataba: Los Smokies querian apoderarse de una tabla de Circunstancias Especiales.


’Preparate’ dijo Shay. "Voy de camino hacia usted." En la distancia su forma brillante
oscilaba entre dos árboles, brillantemente obvio, pero muy rápido y muy lejos de ser atrapado por algo tan lento como una flecha.

Tally forzó a sus ojos a cerrarse de vuelta, escuchando con fuerza. Ella oyó mas pasos, mas fuertes y mas torpes que los de David—los cinco Smokies buscando otras tablas cortadoras.

Era hora de hacer su movimiento. Ella abrió sus ojos... Un sonido desagradable retumbo en todo el bosque: los admiradores del levantamiento de un arranque de hoverboard escupiendo fuera, troceando ramas y agujas de pino.

‘Detenganlos’ Shay silbo.

Tally estaba ya en movimiento, rayando hacia el ruido, dándose cuenta con una desagradable sensación que los aficionados del levantamiento, fuesen lo suficientemente ruidosos como para ahogar el sonido de los arcos.
La tabla se elevo antes de ella, una figura amarillo brillante, con sus caídos brazos de una silueta negra.
‘Tiene a Tachs’ –grito-
Dos pasos mas y ella podría saltar...
‘Tally, agachate!’
Se sumergió en el suelo, mientras las plumas de una flecha pasaban por encima de su hombro retorciéndose, el chisporroteo de su carga eléctrica, le erizó los cabellos.
Otro disparo pasó hacia Tally, mientras ella rodaba sobre sus pies, a ciegas, con la esperaza de que no hubiesen mas en el camino.

La tabla era de tres metros y subiendo despacio, vacilando sobre su doble carga. Ella salto directamente encima, el furioso viento de los admiradores soplaba directamente sobre ella.

En el último momento que Tally imaginó, sus dedos se clavaron en los aficionados del levantamiento—soltando un rocío de sangre y cartílago—y sus nervios vacilaron.

Las yemas de sus dedos capturaron un extremo de las riendas de la superficie, apenas aferrada, y su pero comenzó lentamente a levar la tabla hacia la Tierra.

En su visión periférica, Tally vio una flecha volando hacia ella, y se retorció frenéticamente en el aire para esquivarla. Esto disparo por delante, pero sus dedos ya habían perdido el agarre. Una malo resbaló, y luego otra...
Cuando Tally cayo, el sonido de un segundo hoverboard rasgo el aire, ellos se robaban otro.

Shay tiro un grito pensando el ruido ‘Dame un impulso’
Tally aterrizo en cuclillas dentro del torbellino de agujas de pino y vio la forma de color amarillo brillante de Shay corriendo, inclinada por completo, directamente hacia ella.
Pero el rotor de la tabla desvio la flecha hacia abajo, como una mano invisible. Esto golpeo entre los pies de Tally, estallando en una tela araña brillante en el suelo helado.
Ella probó la electricidad en el aire húmedo, y dedos diminutos e invisibles jugaron a través de su piel, pero sus pies fueron aislados por el agarre de las suelas de sus zapatos . Entonces el peso de Shay cayo en sus manos ahuecadas, y Tally gruñió, tirando hacia arriba con toda su fuerzas.

Shay-gritó mientras se elevaba en el aire. Tally se arrojó a un lado, imaginando más flechas en vuelo, con los pies sin pasar a través de la -todavía zumbante- shockstick. Se dio la vuelta y cayó de espaldas al suelo.
Otro tiro de flecha por delante de ella con un aspecto borroso, sin clavarse en su cara por tan solo centímetros …

Ella miro hacia arriba: Shay habia cado sobre el hoverboard, lo que hacia que se balanceara salvajemente. Los seguidores del levantamiento gritaban en su triple carga.
Shay levanto un aguijon en mano, pero la silueta oscura de David empujo a Tachs hacia ella obligandola a tomar su forma debil.

Ella bailo por el borde de la tabla, tratando de mantener a ambos sobre la tabla.
Entonces David repartió golpes diestro y siniestro, cogiendo al Shay por el hombro con un palo de choque hecho a mano. Otro red de chispas alumbro el cielo de la noche. Taly se elevó a sus pies, corriendo de vuelta hacia la lucha. ¡Los Smokies no luchaban limpio!

Por encima de ella, una forma de color amarillo brillante fue cayendo de la tabla, de cabeza... Tally salto hacia adelante, extendiendo sus manos.
El peso muerto se clavo en sus brazos - los huesos especiales eran tan duros como un saco de bates de béisbol - y envio su descenso a la tierra. ¿" Shay? " ella susurró, pero era Tachs.

Tally alzó la vista. El hoverboard estaba a diez metros de alta, completamente fuera de su alcance, la forma blanda de Shay envuelta alrededor del furtivo de David en un incómodo abrazo.
"Shay!" Tally gritó y el hoverboard subió aún más. Luego, sus oídos capturaron el sonido de una cuerda de arco, y se arrojó al suelo otra vez.

La flecha se perdió salvajemente-el tirador estaba corriendo-
Furtivas formas se adaptaban en todas partes, y mas tablas zumbaban a la vida alrededor de ella. El levantamiento de Smokies dentro del aire.

Se retorcía brazalete de choque, pero no habia tiron de respuesta.
Ellos habian tomado todas las cuatro tablas de los Especiales, Tally se quedo varada en el terreno, como un caminante al azar, perdido en un bosque.

Sacudió la cabeza con incredulidad. ¿De dónde había conseguido los Smokies los trajes? ¿Desde cuándo les disparaban a la gente? ¿Cómo habia ido este truco tan facil, tan mal? Ella conectó su skintenna a la red de la ciudad, a punto de llamar a la Dra. Cable. Luego vaciló un momento, recordando las órdenes de Shay. No hay llamadas, no importa que suceda- no podía desobedecer. Los cuatro hoverboards estaban en el aire ahora, los seguidores del levantamiento emitian un desprendimiento naranja,
destellos de calor.

Podía ver a Shay inconsciente en los brazos de David, y la forma brillante de otro Especial que se llevaron en una tabla diferente. Tally maldijo. Tachs todavía estaba en el suelo, por lo que había conseguido Fausto, también. Ella
tenia que pedir refuerzos, pero que estaría violando las órdenes ... Un ping vino a través de la red.

"Tally?" -preguntó la voz lejana. "¿Qué está pasando ahí fuera?"
-Hola, ¿dónde estás? "
"Siguiendo tus localizadores. A un par de minutos de distancia."

Él se rió. " No vas a creer lo que aquel muchacho en el golpe me dijo. ¿El que bailaba con tu smokey?"

‘¡No importa! Tienes de llegar rápido!’ Tally escaneo el aire, mirando en la frustración como las tablas cutres se elevan más alto en el cielo oscuro. En un minuto, el Smokies habría desaparecido para siempre. Ya era demasiado tarde para cualquier Especial regular llegara aqui, demasiado tarde para cualquier cosa ...
La rabia y la frustración se apoderaron de Tally, casi la abrumaba. David no iva a ganarle a ella, no esta vez!

Ella no podía permitirse el lujo de perder la cabeza. Ella sabía qué hacer.
Realizando una garra con la mano derecha, Tally clavó las uñas en la carne de su brazo izquierdo.
Los delicados nervios y los tejidos de su piel gritaban, un torrente de dolor se acumulaba en ella, sobrecargando su cerebro.

Pero entonces el momento especial golpeó, la claridad de hielo sustituyo el pánico y la confusión. Señalo al are frió en lagunas.

Por supuesto, David y la chica habían abandonado sus propias tablas
Tuvieron que haberlas dejado cerca de. Ella se volvió y corrió hacia la ciudad, cazando en la oscuridad para recordar el medio olor de David.

‘¿Qué sucedió?’ Ho dijo. ‘¿Cómo es que tu eres la unica en linea?’
‘Nos dieron un salto. Estate quieto’
Largos segundos mas tarde, la nariz de Tally capturo algo: La tardanza de olor de David donde sus manos habían pulido y se había templado, donde su sudor se había caído a la persecución.

Los Smokies no se habían molestado en en recuperar sus tablas pasada de moda. Ella no estaba completamente indefensa. Al chasquido de sus dedos, la tabla de David se elevó de su cubierta de agujas de pino y se precipito en el aire.

Ella saltó sobre la tabla y esta se tambaleo irregularmente como el final de un trampolín, sin la sensación de poder que los seguidores del levantamiento tenían. Pero Tally había montado justo así, hace tantos meses atrás y era suficiente por ahora.

"¡Ho, vine a encontrarte!" La tabla tiro a lo largo del borde de la ciudad, acelerando a medida que sus levantadores se agarraban de la rejilla magnética.

Subió a través de los árboles, escaneando el horizonte. Los Smokies brillaron en la distancia, los cuerpos de sus dos rehenes, brillaban como brasas en un incendio.

Mirando a las estrellas, ella calculo ángulos y direcciones ...
Los Smokies se dirigían hacia el río, donde podrían utilizar el magnetismo. Transportaban a dos
pasajeros por tabla, necesitaban todo el impulso que pudiesen conseguir.

" Ho, dirígete al borde occidental de los Trails. ¡Rápido!"
"¿Por qué?"
"Para ahorrar tiempo!" Ella tenía que mantener a su presa a la vista. Los Smokies podrían ser invisibles, pero los dos Especiales cautivos brillaban como faros en infrarrojos.

"OK, estoy yendo "contestó Ho. "¿ Pero que sucederá otra vez?" Tally no respondió, azotada por las copas de los árboles como un jinete de slalom.

A Ho o le gustaría lo que Tally tendría que hacer. Pero no había otra opción.
Alli estaba Shay, fuera de alli, siendo arrastrada por David.

Esta era la oportunidad de Tally de pagar todos aquellos errores del pasado. Demostrar que ella era especial.

Ho estaba alli, esperando donde los oscuros árboles de los Trails comenzaban a disminuir.

"Hey, Tally," él dijo mientras se acercaba zumbando hacia él. "¿Por qué montas ese pedazo de chatarra?"
"Es una larga historia." Se retorció en un alto a su lado.
‘Si, bueno, tu podrías, por favor decirme que-‘ Él dejó escapar un grito de sorpresa cuando Tally lo empujó fuera de
la tabla, enviándolo en una caída hacia la oscuridad.
‘Lo lamento Ho-la’ ella dijo dando un paso sobre tabla de Smokey, y pescando hacia el río. Los seguidores del levantamiento giraron a la vida cuando ella cruzo la frontera a la ciudad. Otro gruñido llego a sus oídos cuando las pulseras de Ho detuvieron su caída.

‘Tally, ¿Qué de-‘
‘Ellos tienen a Shay, y a Fausto también. Tachs esta de vuelta en los Trail, inconscientemente. Asegurate de que esta bien’
‘Que?’


La voz de Ho se desvanecía cuando Tally salió disparada hacia la naturaleza, dejando a la red de la ciudad
detrás de los repetidores.
Ella escaneo el horizonte y encontró parpadeo distantes de infrarrojos, como dos ojos encendidos al frente-Shay y Fausto.

La caza seguía en pie.
‘Tenemos que saltar. ¿Estas escuchando?’
Ella enseño sus dientes. ‘Y Shay dijo que nada de llamadas a la Doctora Cable. Nosotros no queremos ninguna ayuda con esto’
Tally estaba segura de que Shay debería odiar a Circunstancias Especiales- para encontrar esos Cutres- La Doctora Cable es muy especial.

Especiales que habían hecho el ridículo. Por esa razón, un escuadrón de gritos hovercars seria la única forma de que los Smokies se dieran cuenta de que estaban siendo seguidos.

Completamente sola, Tally podría ser capaz de acercarse sigilosamente a ellos.
Se inclinó hacia delante, convencida a cada pedacito de la velocidad de su tabla prestada, las protestas de Ho se desvanecían detrás de ella.

Ella iba a atraparles. Había cinco Smokies y dos cautivos en cuatro tablas, de ninguna manera podrían llegar a la velocidad máxima.

Tally sólo tenía que recordar que ellos eran seleccionados al azar, y ella era especial.

Ella todavía tenía una oportunidad para rescatar a Shay, capturar a David, y hacer que todo esto estuviese bien.

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