Hard Bitten - Capítulo VII

CAPITULO SIETE: MÁS HUMANO QUE EL SER HUMANO


La Torre de Agua de Chicago se emplazaba como un adornado pastel de bodas en el centro de la Milla Esplendorosa . Había sobrevivido al Gran Incendio , y ahora obraba como símbolo de la ciudad – y fondo para las fotos de turistas.

Jonah estaba apoyado contra la barandilla de piedra junto a las escalinatas del edificio con unos jeans estrechos y una camisa agrisada, su mirada sobre el teléfono que tenía en la mano. Su cabello estaba suelto alrededor de un rostro que bien pudo haber sido esculpido por el mismísimo Miguel Ángel – si Miguel Ángel hubiere esculpido a un hombre que tuviera la apariencia de un Dios Irlandés. Pómulos perfectos, nariz delgada, quijada cuadrada, y grandes ojos azules con forma de almendra enmarcados por mechones de su cabellera castaño cobriza.

Sí, Jonah era muy atractivo, aún con la expresión adusta que ensombreció su rostro cuando alzó la vista. Se metió el teléfono en un bolsillo y se acercó. Lo observé mirarme, apreciando el cuero y debatiéndose si para esta escapada en particular yo sería de ayuda o un obstáculo.

“Llegas temprano,” dijo.

Me recordé a mí misma que debía elegir mis batallas. “Prefiero temprano a tarde. Pensé que tal vez podríamos hablar de estrategias antes de entrar.”

Hizo señas calle abajo, por Michigan hacia el río. “Vayamos a caminar y hablemos.”

Y así empezamos a caminar por la Avenida Michigan, dos vampiros altos y bien vestidos, probablemente luciendo como si estuviéramos en una cita en lugar de planeando infiltrarnos en una orgía sangrienta de vampiros. Y parecíamos lo suficientemente normales, aparentemente, como para que nadie nos identificara como vampiros. Ah, los beneficios de la noche.

“Cuántos vampiros?” le pregunté.

“No lo sé. Las raves son eventos bastante íntimos, así que si ésta es una, no muchos.”

“Si hallaste el teléfono con la invitación en Benson, piensas que perteneció a un vampiro de la Casa Grey?”

Jonah me fulminó con la mirada. “Espero, por el bienestar de los vampiros de la Casa Grey, que no. Pero como bien has dicho, el bar tiene una política de puertas abiertas a todos, y generalmente mantenemos nuestra afiliación a una Casa en secreto. De modo que pudo haber pertenecido a cualquiera.”

Asentí. “Siempre has estado en la Casa Grey?”

“No. Nací como Rogue. Crecí en la parte dura de la Ciudad de Kansas. No es más sencillo de los lugares para madurar. Casi no lo logro. Y entonces llegó Max.”

“Él es quien te convirtió en un vampiro?”

“Fue él. Me ayudó a escapar de un mal ámbito. Bueno, en la medida que heredar las políticas vampíricas y el drama sea un escape.”

“Puedo entenderlo.”

“Lo supuse. Sin ofender, pero Sullivan es de los más políticos que hay.”

Me reí en voz alta. “Nunca se ha dicho algo más cierto. Él es un buen Maestro. Se preocupa mucho por su Casa.” Pero a exclusión de todo lo demás, silenciosamente agregué.

“Y ustedes dos --?”

Corté la pregunta. La mayoría de los vampiros de Cadogan sabían que Ethan y yo habíamos compartido una noche juntos, así que no era de sorprender que Jonah, miembro de un grupo de espionaje, también lo supiera. Pero mientras apreciaba que me estuviera dando la oportunidad de clarificarlo, me molestaba que asumiera que yo fuera a ser un riego, emocionalmente, o de otro tipo. Empezar de cero habría sido agradable.

“No estamos juntos,” le aseguré.

“Sólo verificaba. Me gusta tener una idea de todas las complicaciones posibles que se puedan verter en mi camino.”

“Ninguna desde este extremo,” le aseguré. Para gran decepción de Ethan.

Nos separamos al tiempo que una bandada de adolescentes venían bajando por Michigan. Eran las dos de la madrugada, y hacia ya rato las tiendas habían cerrado, pero era también una noche de verano y la escuela aún no había iniciado. Supongo que vagar por la Avenida Michigan era una actividad relativamente segura si eras un adolescente con demasiado tiempo de sobra.

“Como sea, Max era un vampiro con un poder digno de un Maestro, pero sin Casa. El PG lo consideraba inestable y no le darían un título oficial. Estaban en lo cierto respecto de la inestabilidad. Qué creo yo? Que Max era bipolar de humano, y convertirse en vampiro no ayudó.”

“No es una buena idea tenerlo corriendo por la Ciudad de Kansas sin supervisión.”

“Y ese fue exactamente el problema. El PG no pensó que estuviera lo suficientemente cuerdo para una Casa, pero eso simplemente significó que un psicópata ególatra estuviera vagando haciendo un vampiro tras otro. La creación de la Casa Murphy fue una forma del PG de poner riendas sobre los Rogues y dar seguimiento a Max. Le dieron a Rich la Casa y nos apadrinaron bajo alguna clase de antiguo aprovisionamiento del Canon.”

“Cómo terminaste en Chicago?”

“Fui transferido a Grey cuando Scott obtuvo su título de Maestro. Cada nueva Casa consigue robarse unos pocos Noviciados de otras para ayudar a llenarla. Ellos tienen la capacidad de iniciar nuevos vampiros también, obviamente, pero el intercambio les da algo para empezar.”

“Te preocupa que alguien en la fiesta te reconozca? Quiero decir, has estado por ahí por un tiempo, y si alguien de allí es de la Casa Grey….”

“Si alguien allí es de la Casa Grey, pensarán que estoy allí para buscarlos, obligarlos a cumplir con las reglas de la Casa, y arrastrarlos nuevamente hacia la racionalidad – justo antes de que patee sus traseros. La Casa Grey no es como la Casa Navarro. Puede que disfrutemos de los deportes, pero respetamos la autoridad. Somos un equipo, una unidad. Hay una clara cadena de comando, y la seguimos.”

“Y Scott es el entrenador?”

“Y el General,” estuvo de acuerdo él.

Mientras que eso pueda ser en teoría verdadero, pensé, aún así Jonah era miembro de una organización cuya misión era vigilar secretamente a los Maestros. Eso no encajaba exactamente con la analogía de Scott es mi General.

“Como sea, sin preocupaciones por mi parte,” concluyó Jonah.

Pasamos una fila de turistas cargados con sobras de comida del restaurante y bolsas de compras. Lucían exhaustos, como si estuvieran bien pasados de la hora de regresar a su hotel.

“Nunca antes he estado en una rave,” dije después de que los pasamos. Lo miré. “Has estado tú?”

“Casi en una, no entré.”

“Estoy nerviosa,” confesé.

“No tengo ninguna objeción con los nervios antes de un operativo,” dijo Jonah. “Te mantienen alerta. Bien plantada. Siempre y cuando no te quedes congelada – y por lo que he escuchado acerca del ataque a Cadogan, no te vas a congelar.”

“He sido buena hasta el momento.”

“Hasta el momento cuenta.” Se paró ante el semáforo y apuntó a la izquierda. “Cruzaremos aquí, luego subiremos un par de cuadras.”

Cuando la luz cambió, cruzamos la calle y nos dirigimos hacia el este, a un par de cuadras de Michigan.

“Es aquí,” dijo Jonah.

Era…definitivamente algo peculiar. El edificio se asemejaba a una brillante lanza negra incrustada en las orillas del Río Chicago – al menos hasta los primeros tres o cuatro pisos. Aún estaba en construcción, su armazón envuelta en plástico. Un cartel de madera anunciaba que el edificio sería el futuro hogar de una compañía financiera. Con vampiros como estos, pensé, quien necesita enemigos?

“Hoy,” dijo Jonah, “la jugamos de invitados. Actúa como si pertenecieras.” Empujó a través de las puertas giratorias del edificio. Mientras lo seguía, Jonah le sonrió al hombre de detrás del escritorio de seguridad y se acercó, luciendo exactamente como si perteneciera a una fiesta vampira en un Penthouse.

“Estamos aquí por la, em, fiesta,” dijo Jonah en forma casual.

“Código de seguridad?” preguntó el uniformado.

Jonah sonrió. “Tentadora.”

Por un segundo, pensé que él lo había captado mal. El uniformado miró a Jonah, luego a mí, antes de decidir al parecer si estábamos en el edificio por legítimas razones, e hizo ademanes hacia el elevador. “Último piso. Manténganse alejados de los bordes. Es una fea caída.”

Jonah caminó hacia el elevador, luego presionó el botón. Cuando llegó, nos deslizamos dentro.

“Estás lista para esto?” me preguntó cuando la puerta se cerró.

“No estoy del todo segura.”

“Puedes hacerlo. Sólo recuerda, si ésta es una rave, nuestro objetivo no es clausurarlos esta noche. Nos inmiscuimos, y descubrimos qué es lo que el sr. Jackson puede haber visto. Identificamos perpetradores, enemistades, todo lo que podamos. Un solo paso adelante ya es suficientemente bueno para nuestros propósitos.”

“Eso suena bastante razonable.”

“La GR es una organización muy razonable.”

“No que vaya a importar esta noche,” señalé.

“La GR siempre importa. Nuestro bienestar es siempre importante.”

La intensidad de su voz me hizo preguntar, “Es esto una prueba? Un proceso de vetado de la GR?”

El elevador nos llevó hasta el último piso, y una voz femenina anunció ‘Suite Penthouse’ mientras las puertas se abrían.

“Sólo por casualidad,” respondió finalmente Jonah, poniendo una mano sobre mi cintura. “Vamos.”

Asentí, mientras salíamos del elevador.

Llamarlo Penthouse era extremadamente exagerado. Puede que algún día llegara a serlo. Pero hoy, era una construcción.

El espacio en sí mismo era enorme, gigantesco, en su mayor parte un rectángulo vacío con un núcleo central de vigas de acero que asumía yo, marcaban el espacio donde las paredes interiores eventualmente se erigirían. La habitación en sí era oscura, iluminada por un puñado de luces de la obra y el ondulante resplandor de las luces de la ciudad que atravesaban el plástico que recubría las paredes externas. El piso era de concreto y estaba marcado por los escombros de la construcción, y cajas de materiales que se ubicaban en pilas atravesando la habitación.

En conjunto, el efecto era espeluznante, como el lugar al que dos amantes se escabullirían para besuquearse en una película de terror – justo antes de que el asesino aparezca repentinamente a través de la pared, con cuchillo en mano.

No ví ningún humano, sino un par de docenas de vampiros de pie en pequeños grupos esparcidos en el espacio, sus atuendos yendo desde la alta costura hasta lo meramente casual, de Jimmy Choo hasta remeras de tiendas de segunda mano. Con tantos vampiros en juego, parecía poco probable que todos fueran Rogues sin conexiones a Casas.

“Ves a alguien que reconozcas?” le pregunté a Jonah, explorando la multitud en busca de alguna señal de afiliación a alguna Casa – medallones de oro en cadenas para los vampiros de Cadogan y Navarro, buzos para los vampiros de la Casa Grey. Pero no reconocí a ninguno de los vampiros de Cadogan, y no vi nada que me diera alguna pista de qué otro lado podrían haber venido.

“Nadie,” me dijo distraídamente.

Este misterioso y mágico reventón de vampiros que se balanceaban al tiempo que la guitarra de Rob Zombie tocaba “More Human Than Human” zumbando en el aire, el cual estaba denso con la magia. Una gran nube de ella, de la potente, eso inmediatamente me erizó la piel de los brazos.

“Magia,” murmuré.

Sus dedos se estrecharon contra mi cintura. “Mucha magia. Mucha cantidad de glamour. Sucumbirás a él?”

Podía sentir los zarcillos del glamour moviéndose alrededor mío, testeándome, tratando de penetrar en mi interior. Había sentido antes la magia probándome – la primera vez que conocí a Celina, cuando la trabajó sobre mí para tener una idea de mi poder.

Pero incluso con Celina, no había sentido esta cantidad acumulada en un solo lugar. Me centré y forcé a respirar a través de ella, a relajarme y dejar que la magia fluyera como pudiera. Generalmente la resistencia sólo hacía que el glamour sea más difícil de resistir, como si aceptara el desafío de persuadirte hacia su lado.

Pero no pensaba que este glamour estuviera tratando de convencerme de nada. No sentí a ningún vampiro tratando de hacerme creer que eran más listos, más lindos, o fuertes de lo que en verdad eran, o convencerme de que dejara a un lado mis inhibiciones. Tal vez esta fuera la onda colectiva de magia que se filtraba de una habitación repleta de vampiros. Añade eso al retumbe del bajo y los agudos de la guitarra, y tenías la receta para la migraña.

Hice rodar mis hombros y me imaginé a la magia barrenando sobre mí como una tibia ola de la Costa del Golfo. Mientras fluía y descubría que no le ofrecía ningún juego a ser ganado, la ola siguió su paso. El aire aún punzaba de magia, pero me podía mover a través de él, en lugar de a la inversa.

“Estaré bien,” le dije calmadamente a Jonah, con mis brazos y piernas cosquilleando.

“Sí que tienes resistencia,” dijo, echándome un vistazo con admiración en sus ojos.

“No puedo usar el glamour,” confesé. “La resistencia es el don que obtuve. Pero esta sensación, este cuarto, está mal. Está raro.”

“Lo sé.”

Me obligué a tirar la conexión que ya había hecho. “Celina puede trabajar esta clase de magia. Tal vez no esta cantidad, pero sí se siente como ella. En la manera en que te examina.”

“Bien pensado. Esperemos que no nos crucemos con ella también.” Soltó su agarre a mi cintura, pero entrelazó sus dedos con los míos. “Hasta que lo descifremos, mantente cerca.”

“Estoy a tu lado,” le aseguré.

Asintió, entonces me guió a través de la multitud.

Un vampiro o dos nos miraron mientras caminábamos, pero la mayoría nos ignoró. Hablaban entre ellos – sus palabras inaudibles, pero sus gestos dejando en claro la emoción en sus ojos. Estaban listos y esperando por que algo comience. Era una magia expectante.

Mientras pasamos un grupete, el vampiro más cercano a nosotros tiró la cabeza de lado y nos miró. Sus colmillos habían descendido y sus iris estaban plateados, sus pupilas encogidas a diminutos puntos, aún con la tenue iluminación.

Su labio superior se curvó, pero otro vampiro en su grupo lo arrastró nuevamente dentro de cualquier argumento en el que se encontraban.

“Tengo que admitir, esto no es exactamente lo que esperaba.”

Miré alrededor del espacio y noté que el plástico había sido quitado en un extremo de la habitación, y la apertura llevaba a un balcón. “Intentemos allí,” sugerí. “Si hay humanos aquí, ellos van a querer admirar la visual.”

Jonah asintió en consentimiento y nos hicimos camino hacia afuera. El balcón carecía de muebles – pero estaba repleto de humanos.

“Aún así no es exactamente lo que esperaba,” murmuró.

Estaban esparcidos por allí y por aquí, mayormente mujeres, probablemente menores de veinticinco o por ahí. Al igual que los vampiros, las chicas vestían de todo, desde vestidos de fiesta y tacones a atuendos góticos con minifaldas y borseguíes. Una chica, una rubia que era un poco mas alta y curvilínea que el resto, usaba una tiara con serpentinas blancas y una faja de satén rosa que le atravesaba el pecho. Cuando la multitud se despejó, pude ver el NOVIA escrito en la faja en letras brillantes. La chica a su lado le tenía la mano, ambas sonriendo con anticipación.

Con tanta indiferencia como pudimos, caminamos hacia el borde del balcón, donde una barandilla había sido instalada. El lago se extendía a un lado de nosotros, al otro, la ciudad. Jonah deslizó un brazo alrededor de mi cintura, y continuamos con la cubierta de dos enamorados disfrutando de una charla previa a la carnicería.

“Una aspirante a novia en busca de una última aventura prematrimonial?” dije en voz baja.

“Muy posiblemente. Puede que estén totalmente concientes de en qué se están metiendo. Echa un ojo a las pulseras.”

Le di otro vistazo a las chicas. Alrededor de la muñeca de cada una había una pulsera de silicona.

“Qué con ellas?”

“Las pulseras las marcan como simpatizantes de los vampiros. Aquellas que aún piensan que somos oscuros y deliciosos.”

Como la chocolatada alta en cacao, pensé. “Incluso cuando el resto de la ciudad comienza a tornarse contra nosotros?”

“Aparentemente. Apoyo el soporte, aunque un brazalete de plástico no es que grite exactamente ‘Alianzas políticas a largo plazo’.” Se encogió de hombros. “Pero aquí están, y tanto como Morgan y Scott puedan deplorarlo, beber de humanos no es un pecado.”

“Valientes palabras para un vampiro que no es de Cadogan.”

Jonah bufó. “Me atengo a mi declaración. En todo caso, esperamos a ver algo fuera de lugar – y entonces intercedemos.”

Le sonreí, luego tiré juguetonamente de un mechón de su cabellera cobriza, interpretando el papel para el que había sido llamada. “Me parece bien.”

Sonrió, y la mirada fue lo suficientemente efectiva como para hacer que incluso mi endurecido corazón diera un brinco. “Y yo que pensé que serías terca y difícil de trabajar contigo.”

Esta vez, le di un pellizco en el brazo que esperaba haya lucido como coqueteo – y no como desprecio. “En caso de que lo hayas olvidado, me entrenó Ethan Sullivan. Y en caso de que no lo sepas, Catcher Bell me adoctrinó en el arte de la espada. Fui criada con el ‘difícil de trabajar contigo.’”

Se echó a reír. “Entonces estás perdonada.”

“Tan noble.”

Puso su mano sobre el corazón como un hombre confesando amor. “Esa es la naturaleza de servicio de la GR.”

Le di una rápida palmadita en la mejilla. “Cariño, en eso tendré que tomarte la palabra.”

Vagamos por los alrededores del balcón por un rato, con los dedos entrelazados, compartiendo ocasionalmente furtivos susurros estratégicos. Si esta era una verdadera rave, había mucho menos de batería y contrabajo y bastante pocos collares de los que destellan en la oscuridad de los que había esperado. Sin embargo, píldoras y polvos aún eran desperdigados por ahí, y había tanto glamour en el aire que mi piel se arrastraba con él, mi cuello comenzaba a doler de sacudir constantemente esa peculiar picazón.

Mantuvimos un ojo sobre los humanos, y desde nuestra posición a unos metros por encima de la ciudad, observamos a la obra tomar forma. Los vampiros se movían dentro y alrededor de los grupos de humanos, plagándolos de alcohol y glamour. Los vampiros estaban claramente en contacto con sus instintos depredadores internos – y actuaban en consecuencia. Una vez que las copas de champaña fueron pasadas, los humanos fueron separados y divididos, luego escoltados, uno por uno, de regreso al penthouse. Probablemente ellos no estuvieran concientes de que habían sido señalados como los becerros en una manada.

Por el otro lado, no habíamos visto nada que luciera remotamente parecido a una alocada violencia. Esta fiesta era definitivamente mayor que las raves anteriores, pero no era exactamente la libertad-para-todo que el sr. Jackson había descripto.

Cuando un vampiro alto, de cabello oscuro tomó a una de las chicas góticas de la mano y la llevó de regreso adentro a través del plástico, Jonah me dio un golpecito. “Vayamos adentro. Yo la llevaré, me aseguraré de que las cosas se mantengan a flote. Tú mentén un ojo al resto de ellas”

“Lo haré,” dije, ignorando el revoloteo en mi estómago cuando besó mi mano y caminó de regreso al cuarto.

Lo seguí, y lo admití: dejando a un lado mis problemas con los muchachos, podía apreciar una buena caminata en un vampiro de la Casa Gray . Desafortunadamente, había estado haciendo justamente eso cuando me encontré rodeada.

Traducido por Chloe

Anónimo –   – (24 de mayo de 2011, 14:36)  

meeeeeeeeeeee....encanta..
enserio me gusta mucho..ANIMO,,,para seguir traduciendo...SALUDOS:P

Anónimo –   – (24 de mayo de 2011, 14:49)  

ahh!!! no me dejen asi
esto se esta poniendo bueno
muchas gracias chikas espero con ansia otro capitulo
les mando saludos
ATTE CERENYSE

Anónimo –   – (24 de mayo de 2011, 15:11)  

noooooooooooooooooo me muero subi pronto!!!

♥•Aphrodite•♥  – (24 de mayo de 2011, 15:13)  

Muchas gracias por la traduccion! de verdad que cada vez amo más estos libros. Porque obvio a veces me gustaria ser Merit! Esa chica siempre esta rodeada de hombres perfectos :D

sandi russell  – (24 de mayo de 2011, 17:32)  

mmmm este jonah se porta deliciosamente varonil...me gusta* =)

tan diferente a ethan... oh no! me siento enamorada de los dos!!

veamos qe dice ethan, cuando descubra estos encuentros secretos omg!!

☆ Linds ☆ –   – (24 de mayo de 2011, 18:28)  

Gracias por la traducción de esta Saga ◕ ‿ ◕
Hace rato que las sigo, sigan así!!
Esperando próximos capítulos :D
Saludos ^-^

Publicar un comentario

  © Diseño LuxLune by JenV 2010

Back to TOP