Twice Bitten- Capítulo 10



CAPÍTULO DIEZ: EL REGRESO DE MI (EX-) NOVIO

La oficina de Morgan era una amplia habitación rectangular que tenía vista hacia el patio trasero de la Casa Navarro, un pequeño pero bien cuidado espacio acuñado entre los edificios de la cuadra. La entera pared del fondo era una lámina de vidrio, el jardín detrás bien iluminado para facilitarle al Maestro una visión del espacio-y para facilitarle a cualquier vampiro Navarro en el lugar una visión de su Maestro. Era definitivamente, el tipo de arquitectura de Celina, su oficina, un escenario para el público de vampiros en el jardín trasero.

Altos paneles de seda carmesí colgaban de cada extremo de la ventana, probablemente para ser soltados en las horas de luz. El resto de la oficina era elegante y moderna y mucho menos femenina. En el fondo de la habitación había un escritorio de cristal, sobre el cual se encontraba una computadora blanca y una gran variedad de accesorios blancos de oficina. Dos sillas negras ultramodernas de acero estaban ubicadas frente a él, y un área de living con modernos muebles, que mis padres probablemente hubieran apreciado-buena línea, pero no luciendo muy cómodos-estaba ubicada en el otro extremo de la habitación. La oficina estaba prácticamente vacía de adornos, libros y objetos de colección. No estaba segura si era debido al moderno diseño, o simplemente porque Morgan, quien solamente tenía setenta años, no había tenido tiempo para coleccionar mucho.

El Maestro vampiro estaba de pie con su espalda hacia la puerta, enfrentando al vidrio. Nadia dijo suavemente, respetuosamente, “Liege. La comitiva de la Casa Cadogan.” Él miró por sobre su hombro.

Su cabello oscuro parecía haber crecido pulgadas desde la última vez que lo había visto, a pesar de que eso había sido solo una semana atrás. Se agitaba alrededor de su profundos, oscuros ojos azules y las largas cejas negras sobre ellos. Había un montón de hombres guapos en el mundo, y un montón de hombres con hermosos ojos. Pero los de Morgan eran diferentes.

Soñadores, los había llamado yo, porque su mirada parecía hundirse en ti, invitándote, tentándote, con su profundidad.

Esa mirada rozó a Nadia, luego se oscureció cuando vio a Ethan y se nubló completamente cuando me vio a mí. Morgan tenía una personalidad dramática, pero apagó las emociones en su rostro-rabia, traición, tristeza-lo suficientemente rápido.

Tal vez estaba cambiando al modo Maestro después de todo.

Se volteó. “Gracias, Nadia,” dijo, y Nadia asintió y abandonó la habitación. Desde sus reacciones deferentes, estaba obteniendo la sensación que el Maestro vampiro de Navarro ocupaba un diferente tipo de posición que el Maestro de Cadogan. O quizá la deferencia era sólo parte de ser segundo de un Maestro vampiro-ser aquiescente hasta que la corona era entregada a ti. Malik, después de todo, generalmente parecía aplazar a Ethan.
Y hablando de Ethan, corona firmemente en mano, ofreció su táctica de apertura. “Merit no ha tenido contacto con Nicholas Breckenridge en lo que se refiere a la historia. Ningún contacto en absoluto, de hecho, desde el incidente.”

Morgan me miró. “Es cierto?”

Asentí.

Caminó hasta su escritorio, luego tomó asiento. Ethan hizo un gesto hacia el las ventanas. “Puedo?”

“Sé mi invitado,” Morgan dijo secamente. Cambiaron lugares, lo que todavía me dejaba de pie entre ellos. Poético, pensé.

“Sabes que Gabriel nos visitó después de que el chantaje fue aclarado?” Ethan preguntó, su mirada en el patio detrás.

“Lo sé ahora. También sé, gracias al Sun-Times, que tú y Merit aparentemente realizaron una visita a un bar en el Barrio Ucraniano. Te importaría iluminarme?”

Ethan giró, brazos cruzados sobre su pecho. Supuse que no había mantenido a Morgan al tanto sobre nuestras interacciones con los cambia formas. No es que eso me sorprendiera; él tendía a mantener los detalles para sí mismo.

“Gabriel nos pidió que estuviéramos presentes en una pre-reunión de los alfas. Le hicimos un favor.”

Morgan se recostó en su silla y cruzó sus manos detrás de la cabeza. “Por qué los quería allí?”

“Por seguridad, fundamentalmente. También quería que vampiros estuvieran presentes, individuos que les recordaran a los cambia formas el propósito de la convocación.”

“Mmm-hmm,” Morgan dijo, luego levantó una copia plegada del Sun-Times. “Parece ser que no lograron la mejor seguridad.”

La mandíbula de Ethan se tensó. “El ataque fue externo. Uno de los líderes de la Manada se fue. Disparos alcanzaron al bar unos pocos minutos luego de eso. Es posible que esas dos cosas estén conectadas, pero Gabriel parece tener sus dudas. Ellos están investigando.” Ethan se detuvo y bajó la vista, como si estuviera contemplando cuánto decirle a Morgan.

Ethan, yo sabía, tenía sus dudas sobre el temperamento de Morgan, sobre su habilidad para mantenerse en calma y realizar el tipo de decisiones políticas difíciles que necesitaban ser tomadas.

Levanté la vista hacia Morgan y encontré su mirada surcada en mí, su cabeza inclinada hacia un lado. Podría haber hablado silenciosamente conmigo; aunque solamente un Noviciado y el Maestro que lo hizo se suponen tienen la capacidad de hablar telepáticamente, Morgan y yo habíamos establecido esa conexión cuando él había retado a Ethan por una ofensa imaginaria contra Celina. Tal vez no quería hablar. . .

Él simplemente tenía sus propios puzzles que desentrañar.

La mirada de Morgan saltó repentinamente de regreso a Ethan. “Así que los lobos invitaron a las ovejas dentro de su guarida.” Agitó el diario en el aire.
“Te ahorraré el discurso sobre la necesidad de mantener a todos los Maestros de Chicago informados, Ethan, ya que dudo que eso haga alguna diferencia.”

Un punto para el Maestro novato, pensé, incluso aunque tuviera razón-y por lo tanto fuera de suerte. Un discurso de Morgan no iba a detener a Ethan de ocultar información debido a sus estrategias.

“Si los ayudamos,” Ethan dijo, cansancio en su voz-probablemente desde que no estaba acostumbrado a que sus decisiones fueran cuestionadas por esos de su mismo rango- “que es lo que haremos, les mostraremos nuestra disposición a actuar como una comunidad supernatural unificada. Les hacemos un favor, y nosotros, tal vez, obtengamos un favor en retorno.”

“Si ellos realmente los necesitan por seguridad,” Morgan dijo, “podrías tener razón. Pero los cambia formas pueden cuidarse a sí mismos. Dos vampiros con espadas no cambiará eso, incluso si la visten a ella en cuero de prostituta.”

Tuve que trabajar para mantener la rabia fuera de mi rostro. Ethan podía ciertamente ser frío, pero Morgan podía ser francamente detestable.

“Tu opinión es notada,” Ethan dijo planamente. “Y actuaremos como lo consideremos en el mejor interés por nuestra Casa.”

“Oh, somos conscientes de eso,” Morgan respondió, luego arrojó el diario a través de la habitación. Con la ayuda de la fuerza vampírica de Morgan, voló a través del aire, comprimido como un Frisbee, finalmente descansando en los pies de Ethan. Ethan bajó la vista hasta él, luego levantó su mirada al Maestro Navarro nuevamente.

“Nada en el artículo fue nuestro hacer,” dijo. “No teníamos idea lo que estaba siendo escrito, y no tuvimos comunicación con el autor.”

Tomó un paso amenazador hacia delante, sus ojos fríos y brillantes.

“Pero, más importante,” dijo, su voz una octava más baja, “nada de la información en el artículo es incorrecta. Es posible que desees esconderte detrás de tu posición como Maestro, pero recuerda la Casa de la cual surgiste. Celina es responsable de la muerte de humanos, muertes no relacionadas con su necesidad de sangre. Muertes que al parecer provocó porque los humanos eran peones convenientes en su búsqueda de poder. Puedes encontrar que la negación sea conveniente, pero ella era la Maestro de esta Casa, y esta Casa llevará la carga de las decisiones que ella tomó, por más horribles que sean esas decisiones, por más pesadas que sean esas cargas. Si quieres cambiar la percepción pública de la Casa, entonces cambia la Casa. Hazla tu Casa, una Casa de honor, una Casa que se extiende a otras comunidades, una Casa que defiende a todos los vampiros en vez de levantar las armas para esa que nos ha hecho a todos perjuicios con sus actos. Un profundo perjuicio,” agregó.

Morgan se sentó en su silla por un momento, luego tragó. La habitación quedó en silencio, al menos hasta que el celular de Ethan zumbó. Abrió los bolsillos de su chaqueta de traje hasta que lo encontró, luego lo sacó y miró la pantalla. Levantó la vista hacia Morgan. “Podría retirarme a tomar ésta?”

Morgan se quedó quieto por un momento. La puerta de la oficina se abrió y Nadia entró.

“Liege?” preguntó. La debió haber llamado telepáticamente.

“Ethan necesita tomar una llamada. Lo llevarías a tu oficina?”

“Por supuesto,” dijo. Sonrió e hizo un gesto hacia la puerta. Ethan caminó fuera y ella hizo lo mismo, luego cerró la puerta detrás de sí, dejándonos a Morgan y a mí solos en su oficina.

Juntos.

Mantuve mi mirada en el suelo, tratándome de hacer invisible.

Sin más preámbulos, Morgan habló. “Cómo están las cosas entre ustedes dos?”

Teniendo en cuenta el rubor de mis mejillas, me alegré de haberme volteado hacia la ventana, pero ignoré el trasfondo de su pregunta. “Creo que tenemos una muy buena relación de trabajo.”

“Eso no es a lo que me refería.”

“No,” corregí, no dispuesta a responder respetuosamente cuando él no conseguía llevar una conversación civilizada conmigo, “eso no era lo que querías oír, pero eso responde tu pregunta.”

“Oí que lo atacaste. Fue eso provocado por nuestra conversación?”

“Fue provocado por Celina atacándome en la calle.” No ofrecí detalles, asumiendo que Ethan al menos lo había puesto al corriente del regreso de su ex Maestro a Chicago.

Hubo silencio por un momento, lo suficientemente largo que miré a Morgan.

Había arrepentimiento en su expresión.

“Tú sabías,” adiviné, volteándome hacia él. “Sabías que ella estaba de regreso, y no le dijiste a nadie.” Y luego recordé lo que había visto cuando Celina me atacó. “Ella estaba usando una nueva medalla Navarro. Pasó por aquí,” Dije con repentina comprensión. “Ella vino a la Casa, y tú la viste. Así fue como obtuvo la medalla.”

Morgan bajó la vista al suelo, su mirada cambiando entre derecha e izquierda mientras preparaba su alocución. “Ella construyó esta Casa,” dijo tranquilamente. “Es mi Maestro, y ella construyó mi Casa. Me pidió una medalla para reemplazar la que le habían quitado.”

Cuando levantó su mirada hasta la mía, pude ver el conflicto en sus ojos. El realmente quería honrar al vampiro quien le había dado la inmortalidad, hacer lo correcto para ella. Pero no estaba segura que darle refugio a una criminal-Maestro o no-era el modo correcto de hacerlo.

Y con pensamientos como ese, tal vez yo estaba lista para pensar sobre la membresía en la Guardia Roja. . .

“Todavía está en Chicago?”

“No lo sé.”

Actué como Ethan, arqueándole una ceja en respuesta a Morgan.

“Honestamente,” dijo, ambas manos levantadas, “le dije que no se podía quedar aquí. Le dije que no la reportaría al PG, pero que no podía quedarse aquí.” Y luego algo interesante pasó-hubo un repentino brillo en sus ojos, un signo de digna estrategia de Maestro. “Pero no prometí no decirte.”

Amable de su parte poner esa carga sobre mí, pero no había nada que hacer sobre eso ahora.

“Alguna idea de dónde pueda estar?”

Morgan se recostó en su silla. “Nada específico. Pero es Celina-ama la moda, la elegancia.” Señaló la oficina a su alrededor. “Un ejemplo, este lugar es prácticamente un museo.”

“Un homenaje en su nombre?”

Morgan me miró, humor en sus ojos, y por un momento vi la cosa que me había atraído de Morgan en primer lugar. Aunque Ethan se quejaba sobre Morgan siendo “demasiado humano,” era la humanidad que despertaba su precoz sentido del humor y que alimentaba su compasión por su ex-Maestro, aunque no lo tuviera merecido.

“Algo como eso, si,” dijo. “Si ella ha decidido acampar en Chicago, tienes que esperar que sea en un lugar agradable. No compartiría un fourplex. Tienes que buscarla en Hyde Park, Gold Coast, Streeterville. Algún lugar con portero, un ascensor, vista. Un penthouse. Un condominio en el Lago. Una mansión de los años dorados. Algo como eso. Pero no creo que se haya quedado aquí. Su rostro estuvo por toda la televisión, y hay simplemente demasiados ojos en la tierra.”

No estaba segura de creerme el argumento de que había viajado de regreso a los Estados para herirme, y luego había despegado a Europa nuevamente. Pero entonces, Celina no estaba exactamente operando bajo las mismas reglas que el resto de nosotros. “Entonces donde piensas que está?”

Morgan dejó salir una respiración. “Honestamente? Apostaría por Francia. Allí es de donde viene, y permaneciendo en Europa mantiene a la Policía y al PG fuera de su camino.”

Dejando mis dudas de lado, él tenía razón. “Bueno, aprecio la inteligencia.”

Se encogió de hombros. “Qué harás ahora?”

“Le diré a Ethan.” No estaba segura de lo que Ethan querría hacer, aunque el hecho de que había una chance, sin importar cuan pequeña, de que Celina estuviera todavía en Chicago era algo que probablemente él querría investigar después de la convocación. Pero por hoy teníamos suficiente en nuestro plato.

“Por supuesto que lo harás,” Morgan dijo. Y allí estaba el inconveniente de su humanidad-esa sarcástica, petulancia de adolescente.

“Deberías recordar que él es mi Maestro. Así que todo ese respeto que tu le muestras a Celina, yo se lo muestro a él.”

Morgan se sentó derecho nuevamente, luego giró su silla para enfrentar los papeles desparramados en su escritorio. “Y estoy seguro que su relación es completamente profesional, ya que siempre te pones de su lado.”

“Me pongo del lado de Cadogan. Ese es el punto de ser Centinela.”

“Lo que sea,” dijo. “Atacaste a Ethan.”

“Lo hice.”

“Y sin embargo, estás aquí.” Me miró de arriba abajo, la mirada que una vez había encontrado innegablemente atractiva asumiendo una inclinación incómodamente lasciva. “No hubo castigo para la mascota del profesor?”

“Fui castigada,” le aseguré, incluso si estaba de acuerdo en que ser nombrada la Presidente Social de la Casa, hasta para un introvertido, era uno liviano. Por otra parte, Celina estaba libre después de un ataque violento. Quizá los estándares de castigo vampírico eran simplemente bajos.

“Mmm-hmm.” Dijo.

“Entiendo que no estés feliz, pero podemos tratar de trabajar juntos sin los ataques?”

Morgan abrió su boca para retrucar, pero antes de que salieran palabras, la puerta de la oficina se abrió. Ethan entró, metiendo el celular en su bolsillo.

“Tenemos algunas cosas de que encargarnos,” dijo, mirando entre nosotros, “si hemos terminado aquí?”

Morgan me miró por un momento antes de finalmente voltearse hacia Ethan. “Aprecio que hayan pasado por aquí.”

“Tal vez todos necesitamos recordar que hay tres Casas en Chicago.” Ethan dijo, “y que esas Casas no son enemigos.” Con esto se volvió hacia mí, me atrajo, e hicimos nuestra salida.

TRADUCIDO POR LU ♥

Camila  – (24 de julio de 2010, 15:04)  

wooojo, que sexy es Morgan aunque es demasiado "fragil" para mi gusto, a ver que pasa en el futuro de Merit...gracias por el capítulo chicas

Isabel  – (24 de julio de 2010, 15:25)  

Mil gracias otra veeez! Sus traducciones son fantasticas :)
Me encanta Morgan, y se le nota muuuuuuuuy celoso jajaja Pero igualmente no supera a Nuestro Queridisimo Ethan *babas* xDD
Estuvo genial el capi, pero es demasiado corto :'( Me dejo con la miel en los labios. A que como siempre espero ansiosa el proximo cap!
Besos.

swe3tlo0ve  – (24 de julio de 2010, 15:41)  

Muy corto el capi, pro note los celos k se carga el chico de ojos azules, aunque sinduda me kedo con Ethan...

Gracias por el cap, espero con ansias el siguiente.

roza18  – (24 de julio de 2010, 16:17)  

Gracias por el capi chicas !!
Y oviio que a Morgan se le notaron los celos, es algo que no puede ocultar... :D
Aun asi prefiero a Ethan, lo adoro hahaha y como siempre me muero por leer el proximo !!!

Vampire Roses  – (25 de julio de 2010, 8:59)  

aa me encanta ethan pero morgan tiene algo nose ajaja igual me encanta ajajaja xd kiero masss :) ojals ubiera dos merit asii una para kada uno ajajajaj xd

gracias por el cap :)

Sofía –   – (25 de julio de 2010, 9:17)  

¡¡Me encantó!!,me muero d ganas x leer el siguiente

Almudena :D –   – (26 de julio de 2010, 3:58)  

mmmmuchas gracias por los capitulos!
Luu eres la mejor (L) jajajjajaaja
;)

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