Twice Bitten- Capítulo 4



CAPÍTULO CUATRO

LO QUE PASA EN CHICAGO. . . SE QUEDA EN CHICAGO


Me desperté de pronto, incorporándome hacia arriba en mi cama en la habitación de la Casa Cadogan en medio de un montón de libros sobre cambia formas americanos. Me quité el flequillo largo de la cara, dándome cuenta de que me había dormido de nuevo en medio de mi sesión de estudio. Eso era lo difícil de vivir durante la caída y la salida del sol--se trataba de un profundo, vertiginoso descenso en la inconsciencia cuando el sol comenzaba a salir, y un disparo cuando el crepúsculo caía de nuevo.

"Bienvenida a la vida de los vampiros", murmuré en voz alta, un saludo que un ex amigo- un ex novio- me había dicho una vez. Organicé los libros en pilas
en mi cama, me puse de pie y me estiré. Por lo menos había pensado en cambiarme en pijamas antes de hundirme en la inconsciencia, mi blusa de “LICENCIA PARA HERIR” se levantó cuando levanté mis brazos sobre mi cabeza mientras me desperezaba. La blusa naranja no combinaba exactamente con los bóxers azules que me puse, pero ¿quién iba a verlo? En lo que a mi respecta, dormir en feos, cómodos trapos era una de las principales ventajas de estar soltera.

Y yo estaba definitivamente soltera.

Había estado realmente sola por un tiempo, si no contabas las pocas semanas que pasé casi saliendo con Morgan. Se había "ganado" el derecho a salir conmigo al desafiar a Ethan delante de la mitad de la Casa Cadogan, Noah, y Scott Grey. Habíamos tenido una serie de medias citas luego. Por desgracia, mientras que el "medio" era de mi parte final, Morgan parecía ser el “todo adentro” desde el primer momento. No sentía lo mismo, y el estaba convencido de que mi reticencia tenía algo que ver con mi relación, física y de lo contrario, con Ethan. Podía admitir que Ethan estaba en mi mente más de lo que me hacía sentir cómoda, pero llamar a nuestras interacciones una "relación" era como llamar a un equipo de softball de oficina los Cubs. Los bates se balanceaban de igual modo, pero simplemente no era lo mismo.

Habiéndome estirado, miré hacia el reloj de alarma. Estábamos a mediados de Junio, por lo que los días eran cada vez más largos, mis horas de conciencia disminuían un poco cada día hasta que el solsticio de verano le haría clic al reloj hacia la otra dirección. Calculando que podría retrasar mi inevitable sesión de entrenamiento con Ethan sólo por un tiempo, coloqué las pilas de libros en el suelo, y las siguieron mis pies.

No me molesté en ducharme ya que iba a estar entrenando con Ethan, pero si me cambie por mi sostén deportivo y pantalones de yoga, y luego me puse una camiseta ajustada de Cadogan. Tenía hambre así que me dirigí a desayunar antes del entrenamiento porque no quería aparecer en mi mínima capacidad para el entrenamiento.
Cuando estuve vestida y calzada, con mi katana en mano, tomé las escaleras a la habitación de Lindsey en el tercer piso. Se había convertido en mi compañera de comida. Su habitación también era donde“pasaba el tiempo después del trabajo”. El valor de la mala televisión después de una noche de drama sobrenatural no debería subestimarse. Lo "abrumador" tenía su papel en la vida de un vampiro.

Lindsey estaba parada frente a su puerta abierta y con el celular en la mano cuando llegué. Desde que era la residente psíquica del cuerpo de guardia, supuse que había adivinado que me dirigiía hacia ella. A diferencia de mí, estaba vestida con su traje negro Cadogan, con el pelo largo y rubio atado en una cola de caballo elegante y baja en la base de su cuello. Dobló un dedo hacia mí, luego se dirigió hacia adentro nuevamente.

“Bebé, me tengo que ir. Mi cita de desayuno está aquí. Hablamos más tarde. Y no te olvides de esos pantalones que me encantan. No, los de látex. Ok. Abrazos. Adiós.” Cerró el celular, y luego me miró, sonriendo a lo que estoy segura que era la expresión de horror en mi cara.

Realmente no podía pensar una sola cosa para decir. Pero me había mudado al parecer, fuera de la choza de amor Carmichael-Bell hacia la Casa de látex. Quiero decir, yo sabía que Lindsey había estado coqueteando con Connor. Era, ai igual que yo, un vampiro novato en Cadogan.

Pero "látex" no era una palabra que necesitaba oír tan temprano
por la noche.

"No puedo creer que no me estés apoyando", dijo ella, con sus ojos en blanco. Se puso sus tacones negros mientras deslizaba su teléfono en el bolsillo de su chaqueta.

"Yo—te apoyo. Yay, Lindsey." Mi tono era plano, pero le di un medio puño de onda.

Una vez que estuvo calzada, puso sus manos en las caderas, una ceja arqueada. "He encontrado el amor de mi muy larga y muy inmortal vida, y todo lo que consigo es ‘¿yay Lindsey?’ Que amiga que eres."

"¿El amor de tu vida? Connor? ¿Estás segura?" Esa vez, mi voz realmente chirrió.

Mordisqueó el borde de su labio como una adolescente enamorada, y luego puso una mano sobre su corazón. "Estoy muy segura."

Nos quedamos en silencio durante un minuto. "Yay, Lindsey," dije una vez más, cuando las palabras me fallaron.

Ella suspiró y puso sus ojos en blanco. "Bien, bien. No voy a tener un lujurioso, enredo amoroso con un caliente, núbil novato. Esa era mi tintorería en el teléfono. “

Me resistí a la tentación de preguntarle cómo iba a explicar "látex" la próxima vez que hablara con su tintorería. . . . Por otra parte, en realidad eso funcionaría.

"Gracias a Dios” le dije-. "Estaba teniendo un retroceso al pasado sobre Mallory y Catcher".

Me empujó hacia la puerta, luego la cerró detrás de nosotras. Comenzamos la caminata hacia el primer piso y al buffet de Cadogan. "¿Es realmente tan malo? Quiero decir, Bell es caliente. K-L-I-E-N-T caliente.”

"¿Tan caliente que perdiste tu valoración por el deletreo?"

"Yeap. Caliente como la superficie del sol".

"¿Sabes quién más está caliente?" Le pregunté.

"No me digas ‘Luc’ ".

"Oh. Mi. Dios," le dije, poniendo mi mano contra el pecho con fingida sorpresa. "Eres psíquica.”

Refunfuñó, como solía hacer cada vez que decía el nombre del chico que debería haber estado persiguiendo. No es que yo fuera entrometida. . . pero se verían muy bien juntos.

Y luego sacó la artillería pesada.

"Estaré lista para discutir sobre Luc contigo," dijo mientras trotaba por dos tramos de escaleras hasta la planta principal, "cuando estés lista para hablar de tu plan para atrapar al segundo vampiro rubio más bonito en la Casa.”

"¿Luc es el primero en tu cálculo?"

Lindsey resopló, y luego tiró de su propia cola de caballo. "¿Hola?"

“Bueno, no importa cómo lo calcules, no tengo planes para atrapar a nadie." Tomamos el largo, principal pasillo hasta la parte posterior de la Casa, donde la vieja cafetería-escuela estaba ubicada. Mesas de madera y sillas con respaldo de cuero estaban colocadas delante de un buffet de acero inoxidable donde los vampiros pueden servirse por sí mismos. No había un trozo de queso fundido o un pastel envuelto en celofán a la vista.

"Uh-huh", dijo Lindsey, liderando el camino hacia el buffet. Se puso en fila detrás de una docena de vampiros de Cadogan -todos vestidos en negro. La sala estaba llena de ellos, vampiros preparándos para una noche de trabajo en la Casa o una noche en la Ciudad del Viento. La Casa Cadogan se asemeja a una compañía de ciudad, por lo que algunos de los vampiros eran empleados de la Casa-como los guardias, mientras que otros trabajaban en el área metropolitana de Chicago y contribuían con una parte de sus ingresos a la Casa. (Los vampiros de la Casa Cadogan obtenían una remuneración por ser miembros de la Casa, por lo que el trabajo no era técnicamente necesario, pero a los vampiros les gusta ser productivos.)

De trescientos dieciocho vampiros de la Casa (habiendo perdido a Peter y a Amber), sólo alrededor de un tercio de ellos realmente viven en la Casa. El resto vive en otras partes, pero mantienen su afiliación, habiendo jurado sus juramentos a Ethan y a su fraternidad colmilluda.

Lindsey y yo nos movimos lentamente a través de la fila, empujando las bandejas de plástico a lo largo del bastidor de acero y obteniendo comida y bebida mientras pasábamos. Como ya había luchado ayer, y estaría luchando de nuevo en unos minutos, no quería exagerar, pero había algunos elementos esenciales que necesitaba: una pinta de sangre tipo O, y proteína (satisfecha por salchichas y hamburguesas) y una dosis de hidratos de carbono sólido. Tomé un par de galletas de una cacerola caliente y las coloqué en mi bandeja antes de agarrar una servilleta y cubiertos y siguiendo a Lindsey a una mesa.

Tomó asiento junto a Katherine y Margot, dos vampiras que había conocido por primera vez en la habitación de Lindsey, en una noche de pizza y reality TV. Sonrieron a medida que nos acercábamos, y ajustaron sus bandejas para asegurarse de que teníamos espacio para sentarnos.

"Centinela", dijo Margot, empujando un mechón de su brillante, pelo corto detrás de su oreja. Ella era absolutamente preciosa, con pelo castaño oscuro que se curvaba en un punto sobre su frente, y largos, ojos cálidos, color whisky que hubieran sido igualmente adecuados en un tigre seductor. "¿Entrenando esta noche?"

“Efectivamente” -dije-, deslizándome en una silla y haciendo estallar un pedazo de galleta en mi boca. "Después de todo, ¿que sería un día en la Casa Cadogan si Sullivan no pudiera humillarme?”

Lindsey asintió con la cabeza. "Últimamente, eso sería muy inusual".

"Triste pero cierto," estuve de acuerdo.

"¿Hablabas en serio sobre la barbacoa?" Katherine preguntó, su pelo largo y castaño cayendo sobre sus hombros, un mechón en la parte superior hacia atrás con un pasador pequeño. Kat es bonita en una antigua manera-con sus grandes ojos y la cara fresca de una muchacha de algún otro tiempo. Ella había nacido en Kansas City, cuando la ciudad estaba llena con corrales y ganado. Su hermano, Thomas, también era un miembro de la Casa.

"Mortalmente en serio. La gente ha estado pidiendo una mezcla," dije, empujando a Lindsey con un codo.
Ella soltó un bufido, y luego tomó un sorbo de jugo de naranja de la copa. "No estoy segura si eres consciente," dijo ella-, “pero no estoy buscando ninguna mezcla."

Todas nos detuvimos y la miramos. Margot ladeó la cabeza. "¿Eso es porque te deshiciste de Connor, o porque son un asunto oficial?"

“Por favor di ‘deshiciste’", murmuré. "Di 'deshiciste'".

Esta vez, ella me dio un codazo. "Ya no somos un asunto. Solo que él es muy. . ."

"¿Joven?" Las tres preguntaron al mismo tiempo.

“A veces” dijo, “me pregunto cómo sería la vida como vampiro sin todos esos vampiros alrededor. "

Margot le sacó la lengua a Lindsey.

"Nos extrañarías mucho", le recordé. "Y extrañarías a Luc."

Quedó en silencio.

"No voy a responder a eso", dijo finalmente.

Margot, Katherine, y yo nos sonreímos mutuamente, pensando que esa era una respuesta suficiente.

Ethan ya estaba en la habitación de combate, ya en sus pantalones gi y una chaqueta blanca con cinturón con una faja de color púrpura. Estaba descalzo en medio del tatami, y con la katana desenvainada en su mano, combatiendo con un oponente invisible. Llevó la espada detrás de él, se volvió y tiró de la espada hacia atrás, la llevó hacia arriba, y la hizo girar alrededor de su cabeza. Cuando la espada estuvo hacia abajo otra vez, ejecutó un saque de mariposa, piernas volando paralelas al suelo, la punta de la espada siguiendo una mortal puntuación del movimiento. Fue lo suficientemente rápido que la velocidad de sus movimientos eran borrosos, haciendo de él una neblina de color blanco y brillante en medio de las armas de acero y antigüedades de madera de la habitación.

Era una cosa para contemplar, era Ethan Sullivan.

Luchó solo durante dos o tres minutos más, luego se detuvo en sus rodillas, con la espada planteada ante él.

Me saqué mi camisa Cadogan, y luego me situé en el borde de la colchoneta.

Levantó su mirada hacia mí, y nos quedamos por un momento sólo viéndonos el uno al otro.

Ethan sacudió la cabeza. Se puso de pie y luego se trasladó hacia mí. "Tienes audiencia, Centinela", dijo a modo de advertencia, como si hubiera habido riesgo de que lo tomara justo aquí en el suelo del Salón de Combate. Refunfuñé. Ya le había dicho que ‘no’ antes. Podría hacerlo de nuevo.

Pero eso no significaba que estuviera emocionada de estar expuesta de nuevo. Alcé la mirada hacia el balcón. No era tan malo como una "audiencia", sólo una docena de vampiros en los asientos, pero eso era una docena más de lo necesario. "Maravilloso", murmuré. Empecé a deslizar la espada de su vaina, pero él negó con la cabeza.

"No hay necesidad de desenvainar. No necesitarás tu espada”.

Lo deslicé devuelta, y lo miré con confusión. Se suponía que íbamos a estar donde Catcher y yo nos habíamos quedado. Desde que claramente necesitaba trabajar en mi técnica con la espada, había asumido que era donde teníamos que comenzar. Ahora estaba simplemente confundida.
Ethan volvió a envainar su espada y la colocó sobre la estera, y luego extendió su mano. Cuando le entregué mi vaina, hizo lo mismo con ella. Luego se paró de nuevo y ladeó la cabeza, señalando a alguien detrás de mí. "Luc, por favor."
No me había dado cuenta de Luc estaba en la habitación, así que me di la vuelta para saludar. Pero antes de que pudiera encontrarlo, las luces se apagaron, literalmente. La habitación estaba pronto a oscuras.

"Ethan?”

"Estamos trabajando en una habilidad diferente hoy," dijo, su voz alejándose.

Apreté los ojos cerrados, esperando a que eso me ayudara a adaptarme a la oscuridad, los volví a abrir cuando oí sus pasos acercarse. Debido a que era un
depredador, mi visión era mejor de lo que normalmente podría haber sido en la oscuridad, pero yo todavía no podía ver mucho.

Así fue como me sorprendió con un tiro bajo que me envió a través de la extensa colchoneta.

"Sullivan! ¿Qué demonios?" Desde mi punto nuevo en el suelo, quité la cola de caballo de mi cara y me impulsé de pie con las manos. Me puse de pie, manteniendo mi cuerpo inclinado, mis manos delante de mí, mis rodillas flexionadas, en caso de que se abalanzara de nuevo.

"Debes aprender, Centinela, a anticipar."

Puse mis ojos en blanco. La primera vez que lo había enfrentado, él había empleado todos los movimientos de Matrix. Ahora estaba usando Star Wars para las técnicas. Él realmente no tenía algún método original en su cabeza.

"¿Y cómo puedo anticipar?" Le pregunté.

"Hemos discutido el mejoramiento de tus sentidos después de haber completado el cambio."

No le respondí. No sabía lo bien que su visión era, pero no iba a delatar mi posición y darle otro blanco fácil. Sin embargo, podía oírlo moverse a mí alrededor, escabulléndose en círculo como un gato grande preparando para atacar.

"Has estado trabajando durante la semana pasada en aislar el ruido del ambiente. Para manejar el aumento de la sensibilidad en tu audición, visión, y olfato. Ciertamente, tanto conocimiento puede ser una gran distracción. Pero eres un vampiro. Debes aprender a utilizar todos tus sentidos, para usar ese ruido, esa información, a tu favor."

Oí el látigo de su pantalón al patear. Me agaché cuando el algodón silbaba por encima de mi cabeza.

Entonces oí el suave golpe de sus pies cuando tocó aterrizó.

“Bien,” dijo. "Pero no sólo te defiendas. Ataca”.

Lo oí alejarse. Me levanté de nuevo y asumí la posición defensiva básica de nuevo. Si me convertía en miembro de la Guardia Roja, ¿sería así cómo Ethan y yo nos encontraríamos a nosotros mismos? ¿Batallando al amparo de la oscuridad? ¿No del todo enemigos, pero no del todo amigos? Había estado posponiendo mi decisión sobre la Guardia Roja. Era probablemente tiempo de darme un momento para pensarlo. . . .

Pero no antes de haber aprovechado esta oportunidad para patearle el trasero.

Le oí caminar alrededor mío, girando de nuevo, esperando su momento para atacar. ¿Podía oír tan bien como yo podía? ¿Las luces estaban encendidas para él, metafóricamente, por eso podía detectar mis movimientos?

Bueno, si podía, o no. No importaba, era mi turno. Dio la vuelta a la izquierda, dos o tres pies detrás de mí. Esperé hasta que estuviera a las seis en punto, desvié mi peso, levanté la rodilla izquierda, y di una patada de revés feroz.
Podría haberle golpeado si no hubiera anticipado mi movimiento por completo y se hubiera dejado caer por debajo de mi patada. En el momento en que di la vuelta y llevé mi patada hacia abajo, se giró hacia arriba y afuera con una patada baja. No tuve tiempo para reaccionar, y así como él había hecho la primera vez que lo desafié, tiró mis pies por debajo de mí. Golpeé la estera de nuevo.

"Otra vez", dijo en la oscuridad.

Silenciosamente murmuré una maldición, pero me levanté de nuevo. Esta vez, sin esperar a que se prepare. Cuando lo oí delante de mí, gire mis caderas y lancé una patada circular a su cabeza. Fallé, pero lo oí tambaleándose hacia atrás, sus pies tropezando a través de la alfombra mientras esquivaba el movimiento.

"Tan cerca", murmuré.

"Demasiado cerca", dijo. "Pero así es mejor. Estás escuchando los movimientos, lo cual es bueno. Pero eso no es todo lo que puedes hacer. Luc ", dijo de nuevo, mi corazón latiendo más fuerte, preguntándome qué más tenía reservado. ¿Amarrar mis manos? ¿Llenar la habitación con agua?

Luc contestó un segundo más tarde, esta vez con sonido. Una cacofonía de ruido-ladridos, gente hablando, gritando, pitando, cosas sonando, chirriando--comenzó a verter en la habitación. Era completamente ensordecedor, el bajo era lo suficientemente fuerte que sentía la vibración en los huesos, haciendo eco en mis latidos.

Ethan ni siquiera me dio un momento para ajustarme. Él golpeo, pero había desestimado mi ubicación, y su puño rebotó en mi hombro. Por supuesto, él seguía siendo un Vampiro Maestro, y el golpe todavía. Si hubiera estado más cerca de él, hubiera roto un hueso. Me preguntaba si el sonido era una distracción para él, también.

Un segundo después, estaba en mi cabeza.

No puedes confiar sólo en el sonido, dijo. Debes silenciar los ruidos, ser capaz de sentir a un enemigo a tu lado, ser capaz de combatir, incluso en la más absoluta oscuridad.

¿Cómo se supone que aprenda eso? Le pregunté en respuesta, cambiando mi peso de adelante hacia atrás mientras esperaba que atacara de nuevo.

Eres es una depredadora nocturna, dijo. No necesitas aprender a hacerlo. Sólo necesitas aprender a confiar en ti misma.

Estaba en ese camino, esperé.

Tomé un momento y cerré los ojos. Técnicamente, eso no tenía sentido, dada la profundidad de la oscuridad en la habitación, pero ayudaba psicológicamente, como si estuviera trabajando activamente para dejar fuera el ruido. Mis ojos cerrados, me centré en el ruido y trabajé para construir mi bloqueo mental.

Pero no tenía tiempo para hacerlo. Él estaba en mí otra vez. Esta vez, pegó pero con el objetivo de no hacerme daño, era una burla. Su puño golpeó mi hombro izquierdo, pero antes de que pudiera sacudirme, se había ido. Luego, su talón pegó mi espalda, no con la fuerza suficiente para derribarme, pero con la fuerza suficiente para empujar. Me tropecé hacia adelante, agitando los brazos mientras trataba de no tropezar con mis propios pies.

Gracias a Dios, las luces estaban apagadas. El Maestro vampiro burlándose del Novato habría sido un bonito espectáculo cómico.

No te estás concentrando, dijo en silencio, su voz timbrando sobre la bocina de un camión. Mi piel estaba empezando a picar con irritación. El sonido era muy fuerte, y estaba oscuro, y estaba siendo empujada por un Vampiro Maestro que se basaba en películas de acción para enseñarme a luchar.

Estoy haciendo lo mejor que puedo, le aseguré.

Pateó otra vez, la parte posterior de su pie golpeando mi lado. Paré su pierna con mi antebrazo, pero se había alejado sin contacto efectivo. Me había olvidado acerca de su velocidad. . . el hecho de que pudiera moverse con eficacia sobrenatural. Era rápida en Katas, por supuesto, pero esos eran movimientos practicados. Como obviamente sabíamos, combatir era completamente un tipo distinto de animal.

Te he visto hacerlo mejor, respondió.

Un cosquilleo de magia se levantó en el aire, tal vez relacionado con el tono burlón de sus palabras. Sentí el hormigueo- como una brisa en el aire-a través de mi rostro.

Estaba de pie delante de mí.

Me tomó un segundo darme cuenta de lo que había hecho-había determinado el lugar donde estaba parado ni con la audición, ni con la vista. . . sino con la magia. Debería de tomar ventaja.

Lancé un puñetazo, pero me bloqueó con su antebrazo. Antes de que pudiera protestar, se volvió, y tenía su espalda contra mía, su mano estaba en mi brazo y usó una palanca para tirarme al suelo.

Y allí estaba yo, plana sobre mi espalda de nuevo.

La caída no había sido especialmente dura, pero era lo suficientemente dura para sacar el aire fuera de mí. Cuando pude volver a respirar, ladré una maldición.

Apenas estás tratando, fue su respuesta. Esta vez, no había veneno en su voz.

Me levanté del suelo. No sé que quieres que haga.

Entonces él estaba delante de mí otra vez. Le pegué, pero me agarró del brazo y tiró de nuevo de mí más cerca. Lucha, maldita sea.

Muy enojada para considerar la posibilidad de que él me había derrotado, hice exactamente eso. Giré mis muñecas para tomar su mano y luego empujé su brazo por la altura del codo. Volteé y luego usé mi peso corporal para empujarlo fuera de balance y hacerlo caer. Terminé el movimiento, él en una rodilla.

Mejor, afirmó, en el suelo, pero no hubo mucho tiempo para la celebración.
Antes de que tuviera tiempo de reaccionar, estaba de pie nuevamente, me tiró de una vuelta y terminé en el suelo sobre mi espalda.

Y después estaba de vuelta en su posición favorita-extendido encima de mí, con las manos sujetando mis muñecas al suelo.

Puse mis ojos en blanco en la oscuridad.

¿Lista para rendirte?, preguntó.

No hice caso a su ventaja física y respondí con acción, levantando la pierna izquierda en una patada de tijera y usando la inercia para invertir nuestras posiciones. Me las arreglé para conseguir estar encima de él, pero no se quedó allí por mucho tiempo. Me dio vuelta otra vez, y luego lo di vuelta nuevamente, y ahí estábamos, dos vampiros, rodando por el
suelo, como niños. Estuve agradecida de nuevo de que las luces estuvieran apagadas y estar fuera de la vista del resto de la Casa (O al menos eso supuse. Eran ellos mejores que yo en ver en la oscuridad? Si no, estaban obteniendo un espectáculo bastante malo.)
Finalmente logré sacudírmelo de encima, luego me puse de pie y sentí la ligera vibración en la estera cuando él se puso de pie. Nos rodeamos entre sí por un momento, pero cuando levanté la mano para bloquear un golpe que estaba segura de que se dirigía hacia mi cara, me agarró la muñeca, y luego me tiró hacia él hasta que mi cuerpo estaba ajustado contra la larga línea del suyo.

Mi corazón se disparó.

Nos quedamos en la oscuridad, mi mente absorbida por la sensación de su mano alrededor de mi muñeca y la otra apoyada en mi espalda.
Ethan era lo suficientemente alto que la parte superior de mi cabeza estaba por debajo de su barbilla. Mantuve mi mirada a la altura de su clavícula-con miedo de que si miraba para arriba, él utilizaría el movimiento como excusa para mirar hacia abajo. Nuestros labios se alinearían y sería el final para mí.

Lentamente- poco a poco-bajó la cabeza, sus labios contra mi pelo. Escalofríos subiendo por mis brazos, mis ojos cerrados; mi piel hormigueaba con una embriagadora combinación de lujuria y poder. Estábamos liberando magia otra vez, el nítido, brillante cosquilleo de ella llenando el espacio ocupado entre Ethan y yo.

Fue entonces cuando mis ojos se abrieron, al darme cuenta de lo que había estado tratando de enseñarme.
Dejó que liberara mis manos y apreté una palma contra su pecho para empujarlo hacia atrás unos cuantos pasos. Se movió de buena gana y me dio espacio para aprender.

No podía ver en la oscuridad, y desde luego no podía oír con el estruendo de ruido que nos rodeaba. . . pero justo como lo había hecho hacia un momento, pude sentir la magia en el aire.
Ese golpe no había sido un golpe de suerte. Detectar magia era una especie distinta de visión, pero era una visión de todos modos.

Allí, en la oscuridad, a unos pasos delante de él, levanté una mano y arrastré mis dedos sobre las corrientes eléctricas que nos rodeaban, sintiendo los golpes y las crestas de la magia que se filtraba de nuestros cuerpos. Podía sentir la mezcla de nuestra magia con nudos en el espacio entre nosotros, y el lento desaparecer de la sensación más hacía que estirara los dedos.

Dejé que mis dedos subieran y bajaran mientras la presión cambiaba, no muy diferente a sacar una mano fuera de la ventana de un automóvil en movimiento.

Lo más importante, la corriente cambiaba a medida que él se movía, creando un cosquilleo bajo mis dedos. Lo sentí moverse hacia mi derecha, su cuerpo recto mientras me miraba y entonces dirigía una patada hacia mi cara.

Era su jugada favorita, y lo había señalado a la perfección.

Me dejé caer, y cuando se acercó a mi, ofrecí mi propia patada circular, un tiro bajo que trajo a su otra pierna por debajo de él.

Golpeó el suelo.

Como por su orden silenciosa, la música se apagó, y las luces se encendieron.
Parpadeé en el vacío repentino del ruido y el brillo de las luces del techo.

La sala, el público, estaba completamente en silencio, probablemente absorbidos por la vista de la Centinela en sus pies -y su Maestro en el suelo.

Yo no lo llamaría una victoria. Después de todo, lo único que realmente hice fue dejarlo sin balance.
Pero eso era algo. No era todo, pero era un paso adelante.
Ethan puso sus manos detrás de él, levantó sus piernas, cambió su peso y saltó sobre sus pies. Me deslizó una mirada.

Tragué saliva, no del todo cómoda con haber puesto a mi Maestro en el suelo de nuevo, incluso aunque hubiera finalmente aprendido la lección que estaba tratando de enseñarme.

Luego su expresión se suavizó.

"Mejor", dijo.

Me incliné respetuosamente, la estudiante agradeciéndole al profesor por una lección bien enseñada. Esa lección hecha, ya era hora de pasar a la próxima crisis. "¿Cuándo nos vamos para la pre-reunión?"

"Dentro de una hora. Cámbiate y encuéntrame en el sótano. "

Asentí con la cabeza, luego me dirigí de nuevo al borde de la estera, agarre la camiseta, los zapatos, y, lo más importante, mi katana. Supuse que iba a necesitarla.


TRADUCIDO POR SOFIA


CORREGIDO POR LU

sweetlove  – (12 de julio de 2010, 11:42)  

Otro increíble capitulo... la forma en la k escribe Chloe me encanta, al igual k su magnifica traducción, muchas gracias chicas.

Ya no puedo esperar para otro cap.

Suerte con todo!!!

Isabel  – (12 de julio de 2010, 12:59)  

Me encanta Ethan, x diooos ♥

Mil gracias x el capi, stuvo increiblee!

Nicole  – (12 de julio de 2010, 17:00)  

fascinante...
de verdad muchas gracias x subir el siguiente capitulo...

suban pronto el siguiente!!!

las kiero y mucha suerte!

sofia  – (13 de julio de 2010, 3:51)  

¡Fantástico,me encanto!,no puedo esperar para leér + muchas gracias,¡fué genial! :)

Vampire Roses  – (13 de julio de 2010, 20:27)  

aa amo a ethan graciassssssss por traducior los cap son genialessss me encanta esta saga -... a estoii esperando el otro cap xd :)

Camila  – (13 de julio de 2010, 23:21)  

excelente capítulo, gracias chicas!!

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