Twice Bitten- Capítulo 16

CAPÍTULO DIESCISÉIS: LOS GRAN MALVADOS LOBOS

Condujimos hasta el barrio Ucraniano en silencio. Cuando llegamos, Ethan aparcó el Mercedes en un espacio en la calle. Era temprano para la ConManada, pero todavía era tarde en una noche de Viernes para el resto del barrio, el cual estaba tranquilo y mayormente vacío de tráfico. Salimos del auto, ajustamos nuestras katanas, y caminamos hacia la San Bridget, la cual estaba bien iluminada por las farolas de la calle y focos en la fachada.

Me detuve por un momento y levanté la vista hasta la catedral.

“Catedral” era definitivamente un nombre apropiado. San Bridget era un edificio hermoso, con piedra de color melocotón y un puñado de torres coronadas por cúpulas de color turquesa que parecían gorros de esquí. Una ventana gigante de vidrio tintado estaba colocada en el frente del edificio, sus tres paneles rectangulares mostrando una escena pastoral de árboles y mariposas, un cervatillo reclinado pacíficamente en el medio.

La iglesia era una joya arquitectónica en el medio de un barrio de clase obrera, como un resto perdido de un antiguo cuento de hadas-una página de la historia que no fue volteada, transportada desde la espesura del bosque de Europa del Este hacia el lado oeste de Chicago. Era, sin embargo, muy parecido al barrio a su alrededor en un aspecto, estaba muy, muy silenciosa. No es que yo esperaba piqueteros y protestas, pero por lo que habíamos visto antes, los cambia formas no eran del tipo de ir con cuidado en una buena noche.

“Sostengo que es extraño que se reúnan en una iglesia,” dije.

“Es inusual,” Ethan dijo detrás de mí, “pero no era nuestra decisión.”

Estuvimos allí de pie en silencio por un momento, el suficiente para hacerme voltear y mirarlo. Encontré su mirada en la mía.

“Qué?” Pregunté.

Me dio una mirada inexpresiva.

“Estamos aquí por negocios.”

“Quiero que el aire esté despejado.”

“El aire está tan despejado como va a estar. Cometimos un error. Los dos lo hemos remediado, así que superémoslo, sí?” dije.

“Un error.” Él realmente tuvo el descaro de sonar sorprendido por mi respuesta, pero no me lo creí. No había usado la palabra “error” en su discurso de culpa luego de la fiesta de los Breckenridge, pero eso era todo lo que había dicho.

“Un error,” repetí. “Podemos ir a trabajar?”

“Merit-,” comenzó, arrepentimiento en su voz, pero sostuve una mano en alto. Su culpa no me iba a hacer sentir mejor.

“Vayamos a trabajar.”

Tomamos las escaleras hasta las puertas que se extendían por el frente de la iglesia. Asumí que aquí era donde las personas se reunían después de los servicios, quizás para darse la mano con el clérigo, quizá para hacer planes de cena o almuerzo.

Las puertas estaban sin seguro y llevaban a un pequeño salón de recepción, cuyas paredes tenían señales para los feligreses indicándoles el camino hacia las habitaciones de los niños y los cafés matutinos. Avanzamos hasta un segundo par de puertas, y jadeé ante la vista frente a nosotros, caminé dentro pasando a Ethan para obtener una vista entera. La vista exterior de la iglesia era impresionante, pero eso no era nada comparado con el interior. El santuario era como un cofre de un tesoro, con suelos de brillante piedra, paredes de vidrio de colores, representaciones con marcos de oro, nichos dorados y frescos. Relucientes columnas y ornamentos de bronce marcando los pasillos de la iglesia. Robin, Jason, Gabriel y Adam estaban de pie en la parte frontal del santuario, pero fue Berna quien obtuvo nuestra atención antes.

“Comerás,” ella dijo, deteniéndose frente a nosotros, una cacerola de aluminio desechable contenida en sus extendidos brazos. La cacerola estaba cubierta con papel de aluminio, largaba vapor por el calor, y podía oler lo que había dentro: carne, repollo, especias-delicia Europea Oriental.

“Tómalo,” ella dijo, y empujó la cacerola, todavía caliente, hacia mis brazos.

“Aprecio el gesto, pero no tienes que seguir alimentándome.”

Ella chasqueó la lengua. “Demasiado delgada,” dijo, extendió dos dedos nudosos y me pellizcó el brazo. Duro. “Ay.”

“Sin carne,” ella dijo, desaprobación en su voz. “Sin carne en los huesos, no encontrarás hombre.” Lugo lanzó una mirada calculadora a Ethan, con una ceja rubia levantada. “Tu eres… un hombre.”

No es que estuviera en desacuerdo, pero ella estaba haciendo una pareja equivocada.

“Gracias Berna,” Dije, esperando atraer su atención de regreso a mí y distraerla de su conexión de amor. Lentamente, como si adivinara mi estrategia, regresó su mirada hasta mí, entonces me dio una apreciativa mirada de arriba abajo que no era nada halagadora. Después de chasquear su lengua nuevamente, nos rodeó y desapareció en el vestíbulo.

Miré a Ethan y le ofrecí los rollos de repollo. “Debería poner esto en tu auto mientras estamos aquí?”

Palideció, aparentemente no loco por la idea de que su Mercedes huela a la trastienda de un club Ucraniano.

“Buenas noches, vampiros.” Me volteé para encontrar a Adam sonriendo por la cacerola en mis manos.

Estaba vestido sencillamente-una camiseta gris a cuadros, y jeans sobre pesadas botas negras-pero eso no disminuyó el atractivo lobuno.

“Buenas noches.” Levanté la cacerola. “Ella continua empujándome comida.”

“Esa es Berna. Es su manera de mostrar afecto.”

No por mi físico, al parecer. Dejando eso de lado, todavía tenía una cazuela humeante con la que tratar. “Hay algún lugar donde pueda dejar esto por unas cuantas horas?”

“Crees que sostener una cazuela de rollos de repollo interrumpirá tu encanto vampírico?”

“Hará un poco más difícil el manejo de mi espada.”

“Bueno, no queremos que eso pase,” dijo tímidamente. “Te llevaré a la cocina y puedes dejarlo ahí. También te da una oportunidad de ver un poco más de la iglesia.”

“Gracias.”

Esperaré aquí, Ethan agregó silenciosamente. Me gustaría hablar con Gabriel sobre Tony.

Buena suerte, ofrecí en respuesta, preguntándome si la pelea en los Brecks sería realmente agua debajo del puente o si Gabe lo sostendría en nuestra contra. Por otra parte, él no había cambiado de opinión sobre nosotros proporcionando seguridad, por lo que debería estar lo suficientemente cómodo.

Mantente en guardia, Liege. Respondí condescendientemente.

Seguí a Adam por el pasillo del lado izquierdo de la iglesia, ofreciéndole a Gabriel y a Jason un saludo mientras pasaba. Se movió a través de una puerta y dentro del ala lateral que Luc nos había mostrado antes. Era obvio que habíamos pasado desde la arquitectura original a la renovación de 1970. Mientras que la capilla era lujosa, el ala lateral era toda recta y estéril. Lo práctico había triunfado sobre las formas aquí, desde los pisos industriales alfombrados a las paredes de bloques de hormigón. Pero a medida que pasamos las habitaciones de enfermería, quedó claro que los feligreses estaban menos preocupados en como lucía la iglesia que en lo que pasaba allí. Me detuve para abrir una puerta y mirar dentro. Dibujos y pósters educacionales decoraban las paredes. Mesas y sillas pequeñas llenaban la habitación, y animales de peluches y bloques de madera fueron apilados cuidadosamente contra una ventana.

“Son una comunidad cerrada,” Adam dijo detrás de mí.

“Lo puedo ver.”

Cuando miramos hasta hartarnos, Adam continuó por el pasillo, luego volteó dentro de una cocina estilo industrial, con el propósito claro de preparar comidas para una grande y hambrienta congregación. Mantuvo abierta la puerta del refrigerador mientras deslizaba la cacerola en uno de los estantes. Una vez hecho esto, cerró la puerta nuevamente, y se recostó contra una de las encimeras de acero inoxidable en el medio de la habitación.

Vi un tablón de anuncios en la pared de enfrente y me acerqué para ver mejor. Una hoja de inscripciones para un almuerzo después de la misa estaba colocada al lado de un folleto para comida enlatada. Dar para recibir, pensé.

Y hablando de recibir, decidí tomar la oportunidad para conocer un poco más sobre Adam y su gente. Comencé con la geografía.

“Entonces, siento curiosidad-por qué el barrio Ucraniano? Cuál es su conexión con este barrio?”

“Cambia formas?”

Asentí.

“Tenemos raíces en Europa Oriental. Nuestras familias son muy unidas. Si juntas las dos, obtienes el barrio Ucraniano.”

“Huh,” dije. “Eso es interesante.”

Arqueó una ceja. “Es interesante, o estás siendo agradable por hacer tu parte para conseguir una alianza vampiros-cambia formas?”

Dijo las palabras con sarcasmo, pero había un hilo de algo más en su voz. Irritación? Ira? Disgusto? No estaba segura si eso era animosidad hacia los vampiros o hacia las políticas en general. Ambas eran emociones de cambia formas.

Sin querer discutirlo, copié ese encogimiento de hombros negligente que él me había dado antes. “Simplemente teniendo una conversación amistosa. No hay nada malo en eso, no es cierto?”

Con un brillo en sus ojos, contestó, “No señora, definitivamente no lo hay.”

Charlamos por un poco más de tiempo, el suficiente para conocerlo más. Había previsto conseguir algo de la vibra del “hermano menor del líder de la Manada,” y aunque era bastante listillo, parecía seriamente preocupado por la Manada.

“Estoy nervioso por esta noche,” admitió mientras tomábamos el pasillo de regreso a la capilla principal. “No es que piense que Gabe no podría manejar cualquier cosa que surja, pero prefiero que las cosas se mantengan libres de violencia si es posible.”

“Alguna idea sobre el culpable del tiroteo en el bar?”

Sacudió su cabeza, su expresión endureciéndose. Se estaba conteniendo.
“Oí que Tony. . .” No estaba segura sobre cómo terminar la oración, así que no lo hice.

“Su muerte cambia las cosas,” Adam dijo, “pero no sé si eso significa que él estaba detrás del ataque.”

“Pensamos lo mismo.”

Adam frunció el ceño. “Es que simplemente ese asesinato planeado no es algo muy de Manada. Un crimen pasional, seguro, pero no un asesinato. Eso es un poco, quizá, vampírico?”

Arqueé una ceja recelosa. Y hablando de prejuicios, pregunté, “Ha dicho Gabriel algo sobre el incidente en lo de los Brecks?”

Adam sonrió sin alegría. “El incidente con Ethan?”

Asentí.

“Bueno, no estaba muy contento por la interrupción, pero creo que estaba más divertido por todo el asunto.”

Crucé los brazos sobre mi pecho. “Divertido?”

Adam se encogió de hombros. “Ellos se conocen por un tiempo. Gabe conoce a Sullivan por ser frío, calmo, calculador. Y eso definitivamente no fue frío, calmo o calculado. Gabe supone que Sullivan está muerto por vos.”

“Se sorprenderían,” dije secamente. La vibración de mi celular me rescató de una elaboración más profunda. Lo saqué de mi bolsillo y miré la pantalla. Era una mensaje de texto, pero no de Luc o Malik o de los guardias de Cadogan. Era de Nick-y no era bueno.

“INFORMANTE DICE QUE HAY UN CONTRATO SOBRE LA CABEZA DEL PERRO MAYOR; GOLPE INMINENTE,” el mensaje decía. Estaba firmado con “NB.”

Me detuve en el medio del pasillo, mi corazón latiendo repentinamente con fuerza. Habíamos estado en lo cierto-quien sea que fuera el culpable, la violencia no se iba a limitar al ataque sobre el bar.

Alguien quería sacar a Gabriel, con o sin Tony.

Eché un vistazo a la puerta de la capilla en frente mío. Necesitaba contarle a Ethan y a Gabriel, pero primero quería hechos. Si Nick tenía información-una fuente, una hora, algo-quería oírlo de sus labios antes de llevárselo a los hombres quienes dudarían de su veracidad al máximo. El vampiro y el cambia formas que ya sospechaban de Nick.

Levanté la vista hasta Adam, quien se había detenido unos metros por delante, su cabeza inclinada mientras me miraba.

“Todo está bien?”
Señalé con un dedo una de las enfermerías. “No hay problema si uso la habitación por un par de minutos? Necesito hacer una rápida llamada de teléfono.”

“Pasó algo?”

Fingí indiferencia. No tenía sentido sonar alarmada hasta que tuviera las pruebas en mano. “No realmente, son tiempos sensibles.”

Tomó unos cuantos segundos, pero él finalmente asintió. “Sírvete vos misma. Puedes encontrarnos en la capilla cuando hayas terminado.”

Sonreí alegremente. “Gracias, Adam. Y gracias por la charla.”

“De nada, Gatita. Cuando quieras más que hablar, Gabriel sabe como contactarme.”

Por ahora, la clave era contactar a Nick.

Resultó ser que contactar a Nick no fue tan difícil. Una vez que estuve en una de las enfermerías con la puerta cerrada, simplemente marqué de regreso el número desde el que el mensaje había sido enviado, y contestó a la primera llamada.

“Breckenridge.”

“Nick? Es Merit.”

“Eso fue rápido.”

“Parecía importante, por la amenaza de muerte y todo. Qué fue lo que escuchaste?”

“Alguien llamó a la línea informativa del periódico y pidió por mí específicamente.”

Fruncí el ceño. “Entonces sabían lo suficiente para no expandir detalles sobre los cambia formas al chico que lo atendió?”

“Ese fue mi primer pensamiento, también. Él debe haber sido un cambia formas, pero no pude decir quién. Conoces esos manipuladores de voz que utilizan los secuestradores en las películas para cambiar el tono de sus voces? Este tipo tenía uno.”

“Qué fue lo que dijo?”

"El mensaje era breve y simple."Oí el arrastre del papel, como si Nick estuviera hojeando un cuaderno. “Él dijo que los disparos al bar no fueron un accidente. Dijo que alguien le puso precio a la cabeza de Gabriel, y que el segundo intento iba a tener lugar esta noche.”

“En una iglesia llena de cambia formas? No es una manera exactamente discreta para sacar a alguien del camino.”

“Sí, un consejo para los no iniciados-en algún punto, será un caos allí. No creo que un disparo, incluso un golpe a corta distancia, sería muy difícil de llevar a cabo.”
Bueno, esa información hubiera sido útil antes de hoy. “Algo más?”

“Eso fue todo, excepto por una cosa más,” dijo, luego se detuvo. Creando drama, pensé, como cualquier buen escritor.

“Él dijo que para encontrar al culpable, teníamos que buscar en la parte más alta de la Manada.”

“Supiste que encontraron a Tony?”

“Sí. Pero eso no significa que no estuvo involucrado. Tuvo la oportunidad-fue su moto la que encontraron. Y podría haber tenido sus motivos, también.”

“Tales cómo?”

“Instalar a alguien más en el asiento de Gabriel. Quizá intentar una consolidación de las Manadas. No sería la primera vez. O tal vez la más simple posibilidad-asustar a todos para que regresen a Aurora.”

“Algo más es extraño, sabes.”

“Qué?”

“El informante,” dije. “Piénsalo-alguien se entera de que Gabriel está en problemas, y tiene la precaución de llamarte, pero usa un dispositivo para disfrazar su voz?”

“Tal vez tenía miedo de ser atrapado.”

“Por llamar a un línea de información anónima?”

“Si tienes la información, es probablemente porque estás lo suficientemente cerca de la escena del crimen para ser parte de ella.”

“O tal vez sabía que reconocerías su voz.”

Ambos lo consideramos por un momento. “Creo que sería mejor si no les dijeras que la información vino de mí,” finalmente dijo. Sabía por qué quería mantenerse en el anonimato-los Brecks aún no estaban de buenas con la Manada. Estaban tratando de volver a entrar ciertamente, pero saber que Nick era la fuente de información sobre un ataque solamente iba a hacer que Gabe sospechara más. Por otra parte, “Soy un vampiro, Nick. Si alguien tiene información como esa, por qué me diría a mí?”

“Porque tú eres la Vengadora Encoletada.”

“Soy apenaz capaz de vengar a nadie. Y como señalaste, soy un vampiro. No es como si ayudar a Berna trajera a alguien dentro del campamento vampiro.” Dejé salir una respiración. “Le diré a Gabe que fue anónimo. Pero si Ethan pregunta, no le voy a mentir.”

Nick estuvo en silencio por un momento. “Trato,” dijo finalmente.

“Vendrás esta noche?”

“No, no iremos. Le hemos dado el poder a otros miembros de la Manada-es una cosa simbólica, otro modo de retractarnos.”

“Bueno, entonces supongo que te veré luego. O no,” dije, en caso de que la votación otorgara una retirada de los cambia formas.

“Buena suerte,” dijo solemnemente, y la línea quedó muerta.

Información en mano, troté de regreso a la capilla para encontrar a Ethan. Habían más cambia formas en los bancos ahora, y unos cuantos dispersos con equipos de sonido y portapapeles. Como los líderes de la Manada Americana, quienes eran todos hombres, excepto por Fallon Keene, quien estaba de pie en el frente de la capilla con una camisa negra, ceñida de mangas largas, una corta falda negra y botas hasta la rodilla, de estilo militar, su mirada recelosa en la congregación. Encontré a Ethan en la parte trasera del salón con Gabriel, los dos solos en una esquina, de pie lado a lado, sus miradas en la multitud. Ambos levantaron la vista mientras los tacones de mis botas resonaron contra el suelo de piedra.

Centinela? Ethan preguntó silenciosamente.

No contesté, esto necesitaba ser dicho a los dos.

Decidí que sería mejor mantenerme lo más posible aferrada a la verdad. “Obtuve una llamada,” dije cuando los alcancé.

“No tenía identificación, y la persona usó uno de esos dispositivos distorsionadores de voces.” Levanté la vista hasta Gabriel. “Él dijo que había un contrato para atacarte, y que sería esta noche.”

Cerró los ojos por un momento. “No es que me sorprenda, pero eso es un maldito inconveniente. La violencia engendra violencia, y no quiero más problemas porque alguien piensa que puede superar al Ápice. No quiero que esto se sepa y afecte la votación. La Manada necesita estar aquí. La decisión necesita ser hecha-y hecha por ellos.”

Ethan frunció el ceño, esa familiar línea de preocupación entre sus ojos. “Qué dijo, precisamente la persona que llamó?”

“Simplemente lo que dije-que habrá un ataque contra Gabriel, y que ese ataque ocurrirá esta noche. Inminente,” Agregué. “Creo que él dijo ‘inminente.’ ”

“No puedo-no cancelaré la ConManada. Las Manadas vendrán esta noche con mierda en sus mentes. No podemos simplemente descartar eso-enviar toda esa energía acumulada de regreso al universo sin salida. Esa sería una muy mala idea para la Manada y la ciudad.”

Dada la seriedad de su voz, y el zumbido eléctrico que ya comenzaba a moverse por la capilla a medida que la audiencia crecía, tomé su palabra. No necesitábamos unos cientos de cambia formas frustrados corriendo por Chicago.

“Entendemos tu posición,” Ethan dijo, “y admiramos la devoción por tu gente. Pero la continuidad de la convención no es el único problema. Si ellos te sacan del camino, rompen el equilibrio de poder. No-alteran completamente el equilibrio de poder. Esas consecuencias son igualmente malas.” Si Ethan estaba siendo así de franco, supuse que él y Gabriel habían atravesado cualquier tensión persistente.

“Qué es lo que propones?” Gabriel dijo.

“Dada nuestra limitada cantidad de tiempo, la mayor cantidad de precauciones que podamos tomar,” Ethan dijo.

“No es para ser mórbida, pero si intentan un ataque, tienen ideas sobre posibles escenarios?”

“El debate puede ser escandaloso. No es imposible que traten de tomar ventaja del caos, hacer un movimiento en el medio de él.”

“Entonces nos mantendremos a tu lado cuando la convocación comience. Sabemos que eres fuerte, pero no eres inmortal. Como Merit ha demostrado, podemos manejar tiros, tu no puedes.”

“No estoy seguro que insultarme sea el modo de manejarlo,” Gabriel murmuró.

“Sabes a lo que me refiero,” Ethan dijo. “En quién confías en la capilla?”

Gabriel escaneó la multitud por un momento. “Fallon. Confío en Fallon.”

“Incluso aunque ella sea la próxima en la línea sucesiva en la Manada después de ti?”

Muy lentamente, Gabriel volteó su cabeza hacia mí, su mirada repentinamente amenazadora. “Estás acusando a Fallon de algo, Centinela?” Magia-astringente y afilada-electrificó el aire.

Mantuve mis ojos en Gabriel, mi expresión neutral, como si estuviera mirando a un perro a punto de atacar. “No estoy acusando a nadie. Estoy, sin embargo, haciendo el papel del abogado del diablo con el propósito de garantizar tu seguridad. Esta noche ese es mi trabajo.”

Tomó unos cuantos segundos que la magia se disipara, pero él finalmente asintió.

Ethan puso una mano en mi espalda. “Tomaremos un paseo alrededor de la iglesia, ver si algo está fuera de lo normal. Hablaremos con Fallon en nuestro camino. Mantente dentro de su línea de visión mientras no estemos.”

“Es siempre tan mandón, Centinela?”

“No tienes ni idea.”

“Sea lo que fuere,” Ethan dijo, “haznos caso y mantente con vida por el momento.” Al asentimiento de Gabriel, caminamos hacia la esquina de Fallon.

“Algunas veces,” Ethan susurró mientras nos movíamos, “el trabajo de proteger a otros consiste en convencerlos de que necesitan protección en primer lugar.”

TRADUCIDO POR LU♥

Almudena :D –   – (16 de agosto de 2010, 16:28)  

Gracias a ti por lo maravillosa que eres Luu, animo con tu prueba de filosofia!
Se te quieree !

Abigail Arias  – (16 de agosto de 2010, 18:12)  

Chicas son increibles, me encanta la saga y movi cielo, mar y tierra para encontrar el libro y solo lo encontre en ingles y estube haciendo lo mejor que pude por entenderlo si que valepor solucionarme la vida.! =D

Sweet Poison  – (16 de agosto de 2010, 20:34)  
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Almudena :D –   – (17 de agosto de 2010, 16:18)  

te queremos Luu! Eres la mejor! Espero que tu prueba de filosofia saliera de lujo! Aqui estoy a las 1 :19 de la mañana en españa encantada de poder ir me a la cama feliz ! :D!

Anónimo –   – (17 de agosto de 2010, 22:02)  

OMG!!! chicas son fantasticas!! me encanta esta saga!! gracias por el trabajo k hacen! la verdad estos capitulos odie a Ethan pero bueno k se le puede hacer? gracias gracias gracias!!

Anne Polet  – (18 de agosto de 2010, 11:21)  

uy!!!! mil graCIAS!!LUU los estaba esperando!!!!,q este bkm!!!1 aioz!!!!

Camila  – (18 de agosto de 2010, 15:43)  

fantástico!
muchas gracias Lu por la traducción!
ya estaba que desfallecía esperando... :D
saludos

Isabel  – (19 de agosto de 2010, 16:55)  

Mil gracias x el capii!!
Cada vez que veo que pusieron un capi nuevo se me escapa una sonrisa.
Mil millones de gracias, de verdad!

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