Twice Bitten- Capítulo 17

CAPÍTULO DIESCISIETE: Animales políticos


Fallon no miró en nuestra dirección mientras nos acercábamos, pero por la rigidez de sus hombros y su mirada escrutadota, no tenía duda de que sabía exactamente donde estábamos. Nos mantuvimos a su lado, asegurándonos de que tuviera una clara vista del santuario.

“Vamos a dar una vuelta,” Ethan le dijo. “Gabriel sugirió que confiaba en ti para mantener un ojo en él mientras tanto.”

Fallon le dirigió una mirada. “Mi hermano dijo eso?”

“Lo hizo.”

“Huh,” ella dijo, su rostro repentinamente brillando por el placer. “Ese es un agradable cambio. Siéntanse libres de dar una vuelta. Tengo las cosas controladas por aquí.”

Por las alteradas corrientes de magia alrededor de su cuerpo-una señal de que llevaba armas (plural) de acero pulido-apostaba que ella lo hacía. Ethan asintió, luego se movió hacia la puerta del santuario. Pero Fallon no había terminado con nosotros.

“Ustedes son amigos de Jeff, cierto?”

Me detuve y miré hacia atrás. “Él es un buen amigo, cierto.”

Mordisqueó el borde de su labio. “Él es-él hace-cuál es su status? Tú sabes, en lo relacionado a novias.”

Tuve que esforzarme para morderme una sonrisa. “Soltero. Deberías arriesgarte.”

Levantó su nariz y volvió su vista hacia la multitud. “Demasiadas cosas pasando esta noche.”

“Eso es verdad,” dije, luego me volteé hacia al umbral del ala lateral de la iglesia donde Ethan estaba de pie, esperándome. “Pero tener un compañero en una crisis puede ser de gran ayuda. De todos modos, estaremos de regreso en unos cuantos minutos.”

“Apuntado.

Intercambiamos un asentimiento, y me uní a mi propio compañero nuevamente.

A medida que nos movíamos por el ala lateral, la presión del aire cambiaba. Me di cuenta tardíamente que la magia zumbaba completamente en la capilla. Al igual que una rana en una olla, ni siquiera lo había notado hasta que nos hubimos alejado unos cuantos pasos. Le dije a Ethan sobre la acumulación, mientras caminábamos por el pasillo.

“Es sólo magia,” él preguntó, “o es acero, también?”

Fruncí el ceño. “No estoy segura de poder diferenciarlos. Probablemente ambos?”
“Probablemente,” estuvo de acuerdo, luego señaló hacia las puertas que conducían fuera del vestíbulo principal. “Qué son esos?”

“Salones de clases. Enfermerías.”

“Son lugares poco probables para hacer planes de asesinato.”

“Uno pensaría eso. Si alguien va a hacer un intento contra Gabe, ellos probablemente hayan hecho el planeamiento en algún otro lado.” Señalé la última puerta. “La del final es la cocina.”

Se detuvo, volteó en un medio círculo, y examinó el pasillo, su mirada tropezando con los folletos, el arte de los niños, y los pósters religiosos. “Algo de interés allí?”

“Mi cacerola de rollos de repollo cuenta?”

Hizo un sonido sarcástico. “Sólo para ti, Centinela. Y ahora que estamos fuera del oído de Gabriel, hay algo que quieras decirme sobre la llamada telefónica anónima?”

“Estás sugiriendo que no te dije la completa verdad?”

Me dio una mirada inexpresiva.

“No sería incorrecto asumir que el que hizo la llamada tiene una inclinación periodística.” Ethan abrió su boca para responder, pero antes de que pudiera formar las palabras, la puerta de salida al final del pasillo se estrelló abierta. Ethan y yo, giramos alrededor, manos en nuestras espadas. Dos hombres altos en trajes negros, sombras sobre sus ojos, caminaron dentro. Uno de los hombres llevaba un paquete envuelto en papel marrón, las partes amarradas con cinta aisladora de color negro. Mi corazón dio un vuelco. Sólo había visto paquetes como ese en programas policíacos en la televisión-justo antes de que todo estallara en esquirlas. Los vampiros no se preocupaban por las esquirlas, especialmente no del tipo de madera.

Prepárate, Centinela, Ethan me dijo silenciosamente, como si sintiera mi repentino miedo. Y desde que sin duda estaba lanzando magia al aire, él probablemente lo hacía.

“Podemos ayudarlos, caballeros?” Ethan preguntó.

Ambos hombres arquearon las cejas sobre sus anteojos, pero continuaron avanzando. A pesar del repiqueteo de mi corazón, me moví para estar al lado de Ethan, una barricada de vampiros. Una canción de Les Miserables comenzó, inoportunamente, a resonar en mi cabeza.

“Tenemos una entrega,” dijo el hombre que no estaba sosteniendo el paquete. Extendió su mano hacia un bolsillo de su traje, pero Ethan tenía su espada en alto y extendida antes de que el hombre pudiera sacar lo que sea que estaba buscando.

Desabroché la protección del mango con mi pulgar.

“Whoa,” dijo el hombre con el paquete, su acento de Chicago lo suficientemente pesado que sangraba a través de esa sola palabra. “Estamos aquí solamente para dejar esta entrega, cierto?” Extendió el paquete en sus manos.

“Sostén eso,” Ethan le dijo, luego regresó su mirada al hombre cuya yugular estaba ciertamente a pulgadas de la punta de su espada. “Y tú,” le dijo al otro, “saca esa mano muy, muy lentamente.”

El hombre tragó, pero hizo lo que le dijo. Y cuando su mano estaba fuera de su chaqueta, ofreció una billetera de cuero. “Solo estaba sacando la identificación, camarada.”

“Ábrela,” Ethan dijo.

Él la abrió, luego la levantó para que Ethan la viera, luego yo.

“Tengo un negocio de importaciones/exportaciones” dijo. “Solo soy un hombre de negocios.”

“Y qué hay en el paquete?”

Los hombres intercambiaron una mirada. “Es un regalo para, uh, el mandamás, si captan lo que quiero decir.” Alzó las cejas, como si fuera un gesto para que Ethan entendiera.

“Para su mandamás?” Ethan preguntó.

El hombre asintió con alivio. Aparentemente, ellos eran miembro de la Norte Americana Central (y buenos escondiendo ese hecho), y estaban aliviados de no tener que admitirlo en voz alta. Quizá vivir a escondidas no era tan fácil como Tony lo había hecho parecer. . .

“Y qué hay en la caja?” Ethan preguntó.


El hombre con el paquete se inclinó hacia delante, humedeciendo sus labios con nerviosismo. “Es algún tipo de cosecha fina, si me entiendes? Una cosecha de variedad roja? Es un regalo de una familia que es importante aquí en Chicago, para la familia del Sr. Keene.”

“Ahhh,” dijo Ethan en voz alta, luego cambió al modo silencioso. Qué hay en la caja?

Me incliné un poco y fruncí el ceño, aclarando mi mente para bloquear los ruidos extraños y la magia.

Pero la caja era una pizarra en blanco-sin metal, sin magia-así que cambié a un sentido más simple y tomé una respiración.

Allí estaba.


“Es una bebida,” dije, parándome derecha nuevamente. “Buena calidad, también, tan lejos como puedo decir.”

El hombre sin el paquete rodó sus hombres y ajustó su corbata. “Por supuesto que es buena. Quién crees que somos?”

Ethan sonrió educadamente, puso su mano izquierda en su vaina, y cuidadosamente guardó su espada. Luego se apartó. “Disfruten de la convocación, caballeros.”

Nos volteamos para mirarlos avanzar por el pasillo.

“Creo que esos caballeros están conectados, Centinela.”

“Ellos están relacionados?”

“Conectados a algo un poco más, digamos, organizado?”

Tomó un momento para que la implicación penetrara-Ethan pensaba que ellos eran mafiosos.

“Y los dejas entrar a la capilla?”

“Y con alcohol a cuestas. Son miembros de la Manada con un regalo en mano. No podemos detener a cada miembro de la Manada que trata de entrar a la capilla con una bebida.” Soltó una risita. “La capilla estaría vacía.”

Me reí a pesar de mi misma.

Inclinó la cabeza hacia la puerta de la cocina nuevamente. “Esa era la cocina?”

“Sip.”

“Voy a buscar algo para beber.”

Lo seguí dentro y esperé junto a la puerta mientras él inspeccionaba el refrigerador. Sacó una botella de agua, la destapó y tomó un largo sorbo. Cuando hubo acabado, lanzó la botella vacía y la tapa a un recipiente de reciclaje, luego asintió hacia la puerta nuevamente. La abrí, y pude oír voces moviéndose hacia nosotros por el pasillo.

Y esta vez, un zumbido metálico las acompañaba.

Podía haber sido algo simple-cambia formas que llevaban armas como parte de su curso normal de negocio. Pero esto simplemente se sentía. . .mal. Silenciosamente sostuve una mano para detener a Ethan, luego apunté hacia la puerta, luego a mi oído, luego levanté dos dedos. Asintió y se movió hacia delante, puso su oído en la puerta.

“Piensas que puedes sacarlo?” preguntó uno de ellos.

“Malditamente cierto. Cuanto más rápido hagamos esto, más rápido tendremos el dinero en mano, así que definitivamente voy a tomar la maldita oportunidad,” susurró otro. Había ira en su voz venenosa.

“Huh. Simplemente no sé si podemos hacer que esto funcione esta noche. No como él lo quiere. Habrán un montón de malditos cuerpos en ese salón en unos cuantos minutos.”

Ethan arqueó sus cejas hacia mí. Asentí.

Los pasos se movieron cerca.

Armas, le dije silenciosamente. Revólveres, o cuchillos, no lo sé. Pero están pesadamente armados.

Entonces movámonos, contestó.

Ignorando el aleteo nervioso en mi pecho, fui primera, atravesando la puerta de la cocina.

Los dos hombres-ambos en jeans, botas y chaquetas de cuero-saltaron cuando aparecimos, manos moviéndose hacia sus cinturas. Asumí que estaban buscando sus armas.

“Caballeros,” dije, soltando el seguro de mi katana y levantándola de su vaina lo suficiente para revelar el brillo del acero. “Qué está sucediendo?”

Se miraron el uno al otro, luego a mí. “Tenemos negocios aquí, vampiro.”

“Sí, capté eso. El problema es, que estoy teniendo el presentimiento que su tipo de negocios no será bueno para el resto de nosotros.”

El de la izquierda-más bajo, calvo a los lados-tomó un medio paso hacia delante. Dejó al descubierto uno de los lados de su chaqueta de cuero, revelando un arma metida en la cintura de sus jeans al estilo de los años 80.

A la vista del arma, clavé los dedos en el mango de mi katana para evitar que mi mano temblara. Ya había sido disparada dos veces esta semana; no estaba ansiosa de obtener más.

“Cariño, por qué tú y tu novio aquí toman sus pequeños cuchillos y se van por un largo y agradable paseo, sí? Este no es su asunto.”

“El problema es, jefe,” dije, desenvainando mi espada y disfrutando la ampliación de sus ojos, “que es nuestro asunto. Suena como si tuvieran algún tipo de problema con el líder de la Manada, por así decirlo, y él es amigo mío.”

El más alto-más joven, más lindo, pero igual de egoísta-dio un codazo a su amigo. “Yo me encargaré de ésta.”

Ponte detrás de mí, le dije a Ethan, mientras el chico más joven tomaba un paso hacia delante. Se dirigió al interior de su chaqueta y sacó un arma de fuego negro mate del bolsillo.

“Eres guapa,” dijo, “por lo que te voy a dar una oportunidad más.” Movió la pistola en nuestra dirección.

“Toma una maldita caminata, y nosotros haremos nuestros negocios y todo el mundo contento. Cierto?”

No tenía duda de que él apretaría el gatillo. Él era del tipo-valiente hasta el punto de ser estúpido; narcisista de una manera totalmente contraproducente. Y aunque él sabía que nosotros éramos vampiros, claramente no comprendía lo que eso realmente significaba-que una bala, aunque podría doler como un hijo de perra, sería bastante ineficaz para derrotarme.

Puse los ojos en blancos y giré mi muñeca para voltear la espada, luego solté una amenaza que Celina una vez había usado en contra mía. “Te tendré a mis pies antes de que puedas tener una oportunidad.”

“Perra,” él dijo.

Fue la última cosa que dijo.

Levantó su arma, luego levantó su otra mano para afirmarla. Pero yo ya me estaba moviendo. Roté mi cuerpo, llevando mi pierna en una patada de barrido alto que sacó la pistola de sus manos. Golpeó el suelo y se deslizó detrás de mí, sentí el cambio del aire cuando Ethan se dirigía a por ella. Completé la rotación, luego cambié el peso de mi espada y empujé el mango contra su pecho tan fuerte como pude. En lo que parecía a cámara lenta, soltó una respiración y cayó hacia atrás, manos agarrando su esternón.

Para el tiempo en que golpeó el suelo, ya había enderezado mi katana y la sostenía frente a mí, luego levanté la vista a su amigo más bajo. “Qué hay sobre ti, amigo? Quieres probarme, también?”

Sus ojos grandes por el pánico-el aire grueso con magia por el miedo-tomó unos pocos pasos inseguros antes de voltearse hacia la salida. Pero los refuerzos habían llegado-dos hermanos rubios Keene estaban de pie ante la puerta, brazos cruzados y miradas conscientes sobre los traidores. Debían haber sentido el problema-o Fallon los había enviado para mantener un ojo sobre mí y Ethan. Chica inteligente.

“Excelente momento,” dije, manteniendo un ojo en el hombre en el suelo hasta que pudieron alcanzarlo. Ambos más altos y más fornidos que los intrusos, los tenían en sus manos en cuestión de segundos.

“Hacemos lo que podemos,” dijo el hermano Keene a la izquierda, con su agarre en el cuello del hombre que yo había noqueado. “Me parece que no nos hemos conocido. Soy Christopher.”

“Ben,” dijo el otro, quien tenía el cuello del hombre mayor debajo de su brazo. El hombre forcejeaba en una extraña posición, pero Ben ni siquiera pestañeaba. Sonreí.

“Encantada de conocerlos a ambos,” dije, luego regresé mi mirada a Ethan. Él me miraba fijamente, sus ojos piscinas de plata. Supuse que había logrado impresionarlo.

“No está mal para un “soldado común,” hmm?” Pregunté tranquilamente, luego re-envainé mi katana y me dirigí de regreso a la capilla. Podía sentir su mirada en mi espalda mientras me alejaba por lo que decidí hacer una actuación. Me detuve en la puerta del santuario, luego miré sobre mi hombro y sonreí vampíricamente a través de ojos entornados.

“Vienes?”

Sin detenerme, caminé dentro.

Ahora eso, mis amigos, es a lo que nosotros los vampiros llamamos una buena salida.

TRADUCIDO POR LU♥

aLiS –   – (23 de agosto de 2010, 12:32)  

Como ven! toma esa Ethan Je JE ...
Se esta poniendo bueno no creen?
las felicito chikAs y espero q esten bien y sigan con el blog

Anónimo –   – (23 de agosto de 2010, 13:44)  

Muchas gracias por los capis!!!! Los espero como agua de mayo!
JA!!! Esa es nuestra chica!!!!

Almudena :D –   – (23 de agosto de 2010, 14:28)  

uff que ganas de mas y mas !
Muchas gracias Luu eres la mejor!

roza18  – (23 de agosto de 2010, 19:12)  

Oh mi dios!!! Me encanto la salida de Merit jajaja... Y la reaccion de Ethan uffff lo qe le espera jejeje...
La vrdd chicas las felicito hacen un gran trabajo :O
A la espera del otro capi :)

Camila  – (25 de agosto de 2010, 22:53)  

jajaja, muy buena salida!
gracias chicas por el trabajo

Anónimo –   – (27 de agosto de 2010, 17:35)  

no puede ser!!!! el no puede ser tan tonto! que rabia me da!!!

Isabel  – (29 de agosto de 2010, 8:59)  

Merit es la mejor jajajajaja
Mil gracias por los capis chicas!

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