Hard Bitten - Capítulo XII

Capitulo 12

Sobre el arcoíris


Diez minutos más tarde–y probablemente una excusa para Ethan y Darius–Malik se unió a nosotros en la Sala de Operaciones. Pusimos a Lindsey, que había estado fuera patrullando los alrededores, al altavoz para que así ella pudiera escuchar.

"Estoy lista", dijo Lindsey. "Hagámoslo, Mierda Sexy".

Ella realmente me amaba.

"Así que ya conocen lo básico," les dije. "Antes veíamos pequeñas raves–un puñado de vampiros, algunas personas, algunos bebiendo. Ahora estamos hablando de lleno–sobre fiestas con un montón de vampiros, un montón de seres humanos, y un gran potencial para la violencia. No he visto el tipo de violencia del que Tate habló mientras estábamos allí–pero sacamos el tapón lo más rápido que pudimos. Sabemos que los humanos están siendo gravemente atraídos por el glamour, tal vez ayudado en parte por una droga que tienen alrededor. Y creemos que los invitados humanos provienen de los bares de las Casas".

La sala quedó en silencio, todo el mundo intercambiando miradas de preocupación.

"¿Tú evidencia?", preguntó Malik.

"El teléfono que recibió el mensaje de texto acerca de la fiesta de la ultima noche fue dejado en el Benson´s, el bar de la Casa Grey. Y otra humana nos dijo que se enteró de la fiesta cuando conoció a un hombre de baja estatura y una mujer llamada Marie fuera del Temple Bar".

Malik curveó sus labios. "Alguien está usando nuestro lugar para atrapar a los humanos".

"Ese parece ser el caso."

Sólo había una palabra para la expresión de sus ojos–determinación. "¿Y cuál es tú plan?"

"Bueno, en un mundo perfecto, el plan sería no hacer enojar al PG. Pero como sabemos, este claramente no es un mundo perfecto".

Hubo ruidos de general acuerdo alrededor de la habitación.

"Darius nos quiere sanos y salvos dentro de la Casa Cadogan – donde, por ahora, puede mantener un ojo sobre nosotros–sin que causemos problemas fuera de la Casa. Pero ya hay problemas preparándose allí, y si no conseguimos manejarlos, las cosas se van a ir al sur muy rápido. No podemos sólo sentarnos aquí y mirar caer la ciudad alrededor de nosotros.

"Sé que soy joven," continué, "pero también tengo la obligación de hacer las cosas que creo son necesarias para proteger a la Casa. Aún si Darius no lo aprueba... e incluso si Ethan no sabe acerca de ellas"

Dejé que esa implicación cayera por un minuto, y luego bajé la voz. "Tengo que darle un reporte general, pero no le estoy dando más detalles, y él no las pedirá. Cuanto menos sepa––"

"Darius menos podrá utilizarlo como un chivo expiatorio" dijo Malik.

Asentí en acuerdo. "Precisamente. Lo corto de esto, él me dio pulgares arriba para que pudiera tomar la mejor decisión, y quiero darte la misma cortesía. El GP está poniendo suficiente presión sobre la Casa sin mí añadiendo a la misma. Si quieres saber lo que estoy haciendo, te lo voy a decir. Si no"–Levanté mis manos–"no te preocupes. Puedes negar que sabías que algo estaba pasando, y espero que te proteja de Darius si esto va de peor a mucho peor”.


Dije mi parte, miré alrededor de la sala otra vez. Luc golpeó con sus botas el tablero de la mesa.

"¿En serio nos estas preguntando si no vamos a tomar tu lado contra el GP? ¿En serio,
Centinela? Pensé que te había enseñado algo mejor que eso. Somos un equipo–y tu eres miembro".

"Y estabas dando la mejor disertación", dijo Lindsey. "Creo que Sullivan se irá de cabeza. Ah, y estoy totalmente dentro".

Juliet y Kelley se sonrieron la una a la otra, después a mí.

"Obviamente también estamos dentro", dijo Kelley. "tenemos mas tiempo de conocer a Ethan de lo que conocemos a Darius. Puede que no sea perfecto, pero se ha preocupado por la Casa, no sólo en la política".

“De acuerdo” dijo Juliet.

Todos miramos a Malik, el único que no estaba muy seguro. No es que yo dudara de sus lealtades, pero estaba lo suficientemente tranquilo de que yo no estaba completamente segura de donde estaba parada con él.

"Están haciendo lo correcto", dijo.

"Eso es todo lo que necesito saber."

Le sonreí, y luego asintí hacia el grupo. “Muy bien, entonces. Este es el plan".

***

Cuarenta y cinco minutos pasaban rápido para una manada de vampiros que salían de un taxi en la oscuridad, sobre la calle húmeda enfrente del Temple Bar, no tan lejos de Wrigley Field. Yo, Lindsey, y Christine–Christine Dupree, antes de que perdiera su nombre por unirse a la Casa, otro vampiro de mi clase noviciada–estábamos vestidas elegantemente en tonos negro, gris, rojo y maquilladas con una pulgada de nuestra vida inmortal.

Probablemente parecíamos el nuevo elenco de Los ángeles de Charlie. Yo era la morena valiente, Lindsey era la rubia atrevida, y Christine–anteriormente morena–ahora mecía un elegante liso pelo rojo.

Christine no era un guardia, y ella y yo no éramos exactamente amigas cercanas. Desde que la conducimos a algo que la pudiera poner en problemas–y que demandara su lealtad–Luc le había explicado sus obligaciones. No le dimos todos los detalles acerca de las raves; solamente sabía que buscábamos malos actos en el Temple Bar. Parecía dispuesta a ayudar, eso era suficientemente bueno para mí.

En cuanto al propio bar, había decidido un nuevo plan– jugando al cebo.

Los vampiros Cadogan me conocían como centinela y a Lindsey como guardia. Pero también sabían que Christine era la hija de Dash Dupree, un famoso abogado de Chicago, y que yo era la hija de Joshua Mérit, el Sr. Pez Gordo Real del Estado de Chigago.

Me di cuenta que en la fiesta Streeterville podía fingir bastante bien ser una chica fiestera, así que iba a volver a intentarlo. Y con mi popularidad y con la de Christine, nadie interrogaría a dos personas de la alta sociedad que se mezclaban en el Temple Bar, preguntando sobre nuevos tipos de emoción.

Había una línea fuera de la puerta. Aunque los humanos no habían sido permitidos en la Casa, Tate no había extendido la prohibición a los bares. Colin y Sean habían sido creativos, instalando letreros de neón por encima de la puerta para ayudar a los visitantes a mantenerse en el camino.

Esta noche, las luces HUMANOS y CADOGAN estaban encendidas, lo que significaba que los vampiros de Navarro o Grey tenían mala suerte.

La parte humana estaba bien para mí, ya que podían ayudarnos a lograr una parte de mi plan de infiltración en el Temple Bar, o P-ITB. Por desgracia, la prohibición de los vampiros Grey y Navarro no iba a ayudar. Había esperado poder utilizar la noche para obtener información desde las otras casas sobre las raves y las drogas. Oh, bueno. Jonah podía meterme en la Casa Grey. En cuanto a Navarro, cruzaría ese puente cuando llegara a él.
Christine, Lindsey, y yo paseábamos como dueñas del lugar, luego nos paramos enfrente de la barra por un momento... para ver y ser vistas.

Me tomó un momento apreciar el local. El Temple Bar era prácticamente un santuario para los Cubs, mi equipo deportivo favorito. Las paredes estaban cubiertas con uniformes y estandartes, y los objetos de los Cubs cubrían cada parte libre en el bar. El bar estaba a cargo de dos vampiros pelirrojos, también hermanos, Sean y Colin. Mantenían todas las cosas de Irlanda y los Cubs vivos y bueno en Wrigleyville.

"Primera parada en el P-ITB” le dije a mis cómplices, "la identificación de los humanos que podrían haber conseguido una invitación a una o futuras raves para que podamos identificar al huésped. "

"O anfitriona", agregó Lindsey. "No olvidemos la posibilidad de que sea Celina".

"¿Podemos por favor dejar de llamarlo P-ITB?"

Lanzó Christine. "Puedo disfrutar de tus acrónimos, pero eso suena ridículo".

"Desafortunadamente", dijo Lindsey, "estoy de acuerdo. A menos que el acrónimo sea malditamente más resistente. Como ‘DANGER’ o ‘KILLFACE’ o ‘STUN GUN’ o algo así".

Le deslicé una mirada inquisitiva. "¿Y qué, exactamente, se destacaría con ‘DANGER’?”

"Um”. Miró hacia el techo mientras pensaba en una respuesta. " 'Dedicadas, Angustiosas Noviciadas en Examen de Riesgo’? O tal vez, "las Drogas Nunca Generaran un buen Entretenimiento, ¿Cierto?’ "

"Defectuoso", murmuré.

"Aw, que triste. Se me ocurrió con total espontaneidad. ¿Acaso no se permite algo por casualidad? "

"Damas", dijo Christine, levantando una mano. "Vamos a actuar según nuestras edades y a permanecer enfocadas".

Lindsey y yo intercambiamos una mirada culpable. Soy lo suficientemente honesta para admitir que el sarcasmo y la estupidez eran mis métodos preferidos para hacer frente al estrés. Pero ya tenía un montón de eso, y no era solo salir por un Mallo-pastel mitad lucha-con-katana.

Fríamente, Christine inspeccionó a la multitud como un león mirando a una manada de búfalos, dedicada a encontrar al eslabón más débil. Pensamos que cualquier humano en un bar de vampiros era más propenso a recordar que una persona importante se había convertido en vampiro y le confiarían información sobre las fiestas-vampiro.

“Allí”, dijo finalmente, señalando con un cuidadoso dedo manicurado a un par de chicos humanos con camisas de fraternidad, por el aspecto de la jarra vacía sobre la mesa, ya habían estado bebiendo.

"Empiezo allí", dijo ella, y luego se paseó a través de la habitación hacia sus víctimas inocentes. Las cabezas de los chicos se levantaron mientras se acercaba a ellos, sus ojos estaban un poco brillantes, aunque no estaba segura de si eso era porque los dos se habían terminado una jarra o porque ella estaba lanzando un importante glamour.

"Fuerte Psych?" Le pregunté a Lindsey. Ese era la medida de un vampiro con un montón de capacidad glamour.

"Nop," dijo Lindsey. "Las tontas expresiones son cien por ciento provocadas por sus adorables curvas femeninas".

Si era así, aquellas curvas serían demostradas como ganadoras; uno de los chicos saltó y le ofreció una silla a Christine. La tomó, recatadamente cruzando una pierna sobre la otra, después inclinándose hacia adelante para charlar con los chicos. Si hubieran tenido cualquier información pertinente, no hubiera dudado de que ella lo averiguaría.

"Ella es sorprendentemente buena en esto," dije, mirando a Lindsey. "¿Luc la entrevistaría para darle empleo?"

"No estoy segura de que ella trabaje", dijo Lindsey. "Ella es más del tipo fondo de créditos– el cual es muy útil en situaciones como esta. Por otra parte, no me quejaré si empezamos a cenar en la cafetería Dash Dupree Memorial por una década a partir de ahora".

Me reí, y luego miré a la barra. "Ya que ella esta trabajando a su manera, vamos a empezar a hacer el nuestro".

"Humanos–checando", coincidió Lindsey, moviendo su dedo en la manera de estar verificando. "Ahora, ¿debemos golpear hasta al camarero?"

Le guiñé un ojo y me dirigí hacia el bar. "Simplemente mantente en guardia, ¿de acuerdo?"

Lindsey resopló. "Cariño, tu podrías tener el filete, pero yo tengo la combustión”.

Solamente Colin, que era un poco mayor y más alto que Sean, estaba trabajando esta noche en el bar.

"Si está solo, podría no ser un buen momento para alejarlo", dijo Lindsey mientras me seguía de cerca.

Tomé su punto, pero contrarrestandolo con el mío. "Somos nocturnos, y él probablemente trabaja en la barra hasta el amanecer. No estoy segura de que sería un buen momento para alejarlo, pero necesitamos saber lo que está pasando".

Esquivamos una multitud profunda de humanos y otra de vampiros en frente de la barra y fuimos directamente al final de la misma. Esperé hasta que Colin se movió hacia nosotras, limpiándose las manos con una toalla atada en el cinturón, antes de que le preguntara.

"¿Podemos hablar en privado durante unos minutos?"

Con una expresión dudosa, Colin volvió a tomar dos cervezas de un pequeño refrigerador, después las puso en la barra y cogió el dinero en efectivo que un vampiro había puesto allí. "Estoy ocupado esta noche ¿Puede esperar?"

"Um, ¿hola?", preguntó Lindsey, moviéndose a mi lado y apoyando un codo en la barra. "Estoy aquí. Puedo vigilar la barra"

Colin le frunció el ceño. "¿Lo harías?"

"Cariño, pasé una década de mi grandiosa vida vertiendo tragos en el East Village. Estas personas estarán borrachas y entretenidas hasta que regreses, o no soy una de las diez mas Hotties de la Casa Cadogan. En serio," agregó con una mirada en mí. "Hay una lista, y ambas estamos allí".

"Genial", le dije. No está mal para una ex gran estudiante-bibliotecaria recluida. De hottie a bartender, Lindsey no perdía ninguna oportunidad para estar detrás de la barra y poner una toalla blanca por encima de su hombro.

"Señoras y señores” ella anunció, "¿Quién necesita un trago?"

Cuando la multitud dejó escapar un grito agradecido, Colin puso su mano en mi espalda y me condujo hacia el otro extremo de la barra. "Vamos a ir a la oficina. Esta un poco más tranquilo allí"

Lo seguí mientras él hizo un lazo a través de la barra. Atravesó la habitación como un político experto: checando las bebidas, besando a chicas guapas en la mejilla, recomendando ingredientes de las pizzas de al lado, y preguntando por los padres de al parecer amigos humanos. No sabía que Colin conociera a muchos, pero claramente era muy querido, tal como un accesorio en la barra como del equipo de los Cubs y los vampiros.

Cuando atravesamos la habitación, nos detuvimos en un vestíbulo trasero cubierto por fotografías–y más allá de una fotografía de Ethan y Lacey Sheridan, su ex amante–nos dirigimos hacia un pequeño cuarto hasta al final del pasillo.

Colin sacó un llavero de su bolsillo y abrió la puerta. La oficina era pequeña–apenas lo suficientemente grande para contener un escritorio de metal y un archivero destartalado. Cada superficie libre estaba cubierta por papeles–revistas, notas, reglamentos, declaraciones de impuestos, páginas amarillas de cuadernos, periódicos doblados, programas deportivos, facturas, menús para llevar.

Las paredes estaban cubiertas también, aunque el contenido no era apto para niños. Posters y calendarios con atractivas modelos de los años setenta fueron pegados como fondo de escritorio a través del cuarto, rubias tetonas, morenas en shorts diminutos con tacones de tres pulgadas nos sonreían con coquetería. Parecía una de esas oficinas que pudieras encontrar en una estación de servicio o en un taller mecánico.

No exactamente el tipo de lugar que haría sentirse cómoda a una mujer, pero de nuevo, no era el objetivo de la audiencia.

"Bonito lugar," dije cortésmente.

"Nos gusta", dijo. "¿podrías cerrar la puerta?"

La cerré, lo que redujo el volumen suficiente para permitirnos hablar en lugar de gritar.

Colin se deslizó alrededor del escritorio y abrió el cajón superior del gabinete. Alcanzó un pequeño termo de metal del cajón, desenroscó la tapa, y tomó un sorbo.

"¿Tomando un trago?" Le pregunté en voz alta.

"Tipo O. Mi propia mezcla especial." Me ofreció, pero me lo quité de encima. Necesitaba tener la mente clara, y no estaba segura de que el ‘Brebaje especial’ de Colin me iba a mantener en un lugar mental-empresarial.

"No, gracias."

Con el termmo aún en mano, sacó una vieja silla del escritorio, el asiento cubierto por más cinta adhesiva que tela, y se sentó.

"Ahora, Sra. Centinela, ¿qué puedo hacer por usted?"

"¿Has notado algo fuera de lo normal por aquí últimamente?"

Hizo un sonido sarcástico. "Hace mucho tiempo, este era un bar de vampiros. Para los colmilludos, amigos y familiares. Desde que salimos del armario, he estado al servicio de los humanos que piensan que los hombres vampiros son aterradores, héroes románticos y que las mujeres vampiros tienen una fórmula secreta para bajar de peso.
También en ocasiones sirvo a humanos que piensan que los vampiros son basura y los precursores del apocalipsis. ¿Eso es fuera de lo común? Sí, Centinela. Yo diría que sí”.

Al final de la diatriba, sus palabras se habían acelerado, habló más rápido, y su acento se volvió mas pronunciado. Nunca había estado en Irlanda, pero podía oír las verdes colinas en su voz.

También tenía un punto, pero estaba buscando algo un poco más específico, por lo que le di el mío.

"Creemos que los vampiros están usando la barra para buscar humanos para un nuevo tipo de rave. ¿Algo por el estilo te suena?"

Tomó un sorbo de su termo. "Como he dicho, muchos de los humanos desean pasar tiempo con los vampiros. No estoy seguro de reconocer la diferencia entre un vampiro que golpea a un humano y vampiro invitando a un humano para que asista a algún tipo de fiesta para beber".

"Muy bien". Mordí mi labio por un momento, decepcionada de que él no me había dado ninguna información nueva. "Bueno, ¿qué hay sobra las drogas? ¿Algo llamado V? Podría ser utilizado para que los humanos sean susceptibles al glamour".

Levantó las cejas con interés. "Estas diciendo ¿Somos tan inexpertos con el glamour en estos días que tenemos que recurrir a los productos farmacéuticos para hacer el trabajo?"

"No estamos seguros todavía de cómo funciona, sólo que ha sido encontrado en una fiesta".

Encogió un hombro. "Este es un bar; las drogas son parte del curso. No he escuchado acerca de cualquier medicamento nuevo que pasan alrededor, pero eso no significa que no está sucediendo".

Strike tres para la Centinela, pero lo intenté de nuevo. "¿Qué pasa con las personas conocidas? ¿Cualquiera rondando el bar más de lo normal? ¿Cualquier persona fuera de lugar?, o ¿cualquier persona que aparece una y otra vez?"

Colin se recostó en su silla y cruzó los brazos sobre el pecho, el termo situado por debajo de su brazo como un muñeco. "No quiero aguar tu fiesta, y agradezco todo lo que haces por la Casa como Centinela. Pero para serte sincero, paso mi tiempo tratando de asegurar que los vampiros y los humanos en este bar están bien cuidados y entretenidos y que tengan la oportunidad de quemar un poco del vapor que se acumula en la semana de trabajo. Pero si me preguntas que si he visto algo que sugiera que el Temple Bar es el nuevo centro de comando de algún tipo de movimiento rave. Entonces no, no lo he visto".

Desilusionada, suspiré. Imaginé que el tipo que pasaba mas tiempo en el bar iba a tener una mejor idea sobre lo que Sarah pensaba estaba ocurriendo en el Temple Bar. Pero había un punto; él podría tener el acceso, pero también tenia mucho que hacer.

Asentí. "Gracias por la honestidad. ¿Me llamarás si se te ocurre algo?"

Me ofreció un guiño. "Tenlo por seguro, Centinela".

***

Sin más información a la mano, me disculpé con Colin y me dirigí al bar.

Y fue entonces cuando obtuve la sorpresa número dos.

Sabía que Lindsey había nacido en Iowa. Sabía que su padre era un productor de carne de cerdo. Sabía que había vivido en Nueva York y tenía más lealtad hacia los Yanquis que yo, como una fiel fanática a los Cubs, podía sólo suponer que era el resultado de algún tipo de locura vampírica de bajo grado.

No sabía que ella había sido una bartender extraordinaria.

Encontré a Lindsey detrás de la barra y una aglomeración de cuatro vampiros, dólares en mano, gritando su nombre como si acabara de colocar un estandarte.

La chica era todo un fenómeno. Ella giraba horizontalmente una coctelera en una mano y una botella de alcohol azul en la otra. La multitud dejó escapar un "¡Woo!" cuando volcó la botella sobre su hombro y lo atrapó de nuevo en la palma de su mano, para luego arrojar el contenido de ambos recipientes en un vaso de martini. La botella y coctelera golpearon la mesa de la barra, luego el vaso estaba en su mano y se dirigió al vampiro delante de ella. Arrancó ordenadamente el efectivo de los dedos extendidos del vampiro y lo puso en un frasco.

La multitud a su alrededor dejó escapar una ronda de aplausos, Lindsey hizo una pequeña reverencia y comenzó a preparar una bebida para el siguiente vampiro en la línea. Los vampiros en el bar miraban sus movimientos desplazando los ojos como si quisieran un sorbo de un preciado y limitado vino único en la vida. Personalmente, no entendía la atracción, pero yo no era una gran bebedora.

Volteé hacia el golpecito en mi hombro y que encontré a Christine a mi lado.

"¿Algo que reportar?"

Hizo un gesto hacia los chicos. "Nuestros nuevos hermanos favoritos de fraternidad están aquí por lo menos una vez a la semana, generalmente los fines. El viernes pasado, estaban fumando en el callejón cuando un hombre se acercó a ellos, hizo algunas insinuaciones acerca de probar una nueva experiencia con vampiros. Pues resulta que, mientras nuestros hermanos de fraternidad fueron lo suficientemente valientes como para aventurarse en un bar de vampiros, no fueron exactamente valientes como para nada más que eso". Ella me dio una sonrisa de complicidad. "Bebiendo en un bar con vampiros aparentemente les da un sabor de peligro pero sin las calorías, por lo que dijeron. No consiguieron una buena mirada del hombre, pero––"
Levanté una mano para detenerla, la satisfacción calentando mi sangre. Realmente estaba disfrutando del momento cuando las piezas del rompecabezas comenzaron a caer en su lugar.

"Déjame adivinar–¿era bajo, viejo, pelo negro?"

Sus ojos se abrieron con sorpresa. "¿Cómo lo sabes?"

"Mi testigo estaba tomando un respiro fuera cuando se le acercó un hombre con la misma descripción".

"¿Y está usando al Temple Bar como su campo personal de reclutamiento?"

"Ese podría ser el caso."

Aplausos ruidosos partieron el aire cerca de la barra. Miré por encima justo a tiempo para ver a Lindsey terminar otra copa y palmear sus manos juntas como un distribuidor de Las Vegas.

"Y ahora, para mi siguiente truco", dijo, deslizándome una mirada, "algo que nunca dejarían ver los vampiros. ¡Voy a presentarles al dirigente social de la Casa para hacer mi truco!”

Con el estímulo de la multitud, me hizo más señas. Rodé los ojos, pero la multitud aparentemente apreciaba el humor, así que hice mi parte y me deslicé detrás de la barra.

De inmediato comenzó a rodearme con órdenes, apuntando a las copas medianas. "Dame siete de esas y ponlas en línea a lo largo de la barra".

Cuando lo hice según las instrucciones, Lindsey cogió una coctelera limpia y comenzó a verter alcohol en el. Después de que puso cinco o seis tipos de alcohol, puso las botellas de nuevo y tapó la coctelera.

"¿Saben que extraño?", preguntó a la multitud. "Las nubes. El sol. Ese momento raro cuando llueve pero aún esta el sol. Amaneceres, puestas de sol–hasta después de lo que pasó, por supuesto".

La multitud se echó a reír con aprecio.

"¿Pero saben lo que más extraño de todo?" continuó. "El arco iris, como un puñado de Skittles a través del cielo. Así que para todos ustedes encantadores vampiros de Cadogan, aquí hay un arco iris, un color en el tiempo".

Con un movimiento de la muñeca, Lindsey comenzó verter el líquido en una cascada sobre las copas. Llenó la primera copa con azul y, tan pronto como cada vaso estaba lleno, cambiaba al siguiente. Como por arte de magia, el alcohol que puso en capas en la coctelera se convirtió en un arco iris a través de las copas, desde el turquesa hasta un brillante color rosa. Cuando ella terminó, había siete copas de líquido colocadas en la barra como un perfecto y húmedo arco iris.

"Y eso", dijo ella, poniendo la coctelera de nuevo en la barra, "es como los vampiros hacemos los arco iris".

El bar estalló en aplausos. Tuve que admitir, que fue un truco muy dulce. Las bebidas no podrían tener un sabor especialmente bueno–parecían como accesorios de películas de ciencia ficción, para ser honesta–pero se veían fenomenales.

Lindsey me miró y sonrió. "Nada mal para una fanática de los Yankees, ¿eh?"

"Nada mal en absoluto", dijo Colin, dando un paso atrás de nuevo hacia la barra. "Has hecho que nos sintamos orgullosos".

Al parecer no había sido el único impresionado. Los vampiros a lo largo de la barra, una mezcla de hombres y mujeres, comenzaron a luchar para poder llegar a una de las siete copas.

"Es sólo alcohol, damas y caballeros", dijo Colin con una sonrisa, limpiando el exceso de alcohol que Lindsey había derramado.

"Hay mucho más de donde vino eso", ella añadió, "y estoy segura de que Colin estará feliz por tomar su dinero".

Colin se echó a reír, pero los que luchaban por las bebidas de Lindsey me golpearon como extraños. Esencialmente, derramando alcohol por un miembro de la Casa por quien los vampiros podían haber visto cualquier noche de la semana–y en un bar que podían haber visitado cualquier noche de la semana.

Mis sentidos estaban al borde, me moví de nuevo al final de la barra, y capté a Lindsey por el rabillo del ojo. Me había visto moverme, y siendo un guardia inteligente, dio a los vampiros la misma mirada una vez más, los vio empujándose unos a otros para llegar al alcohol.

Eso significaba que las dos estábamos viendo el momento en que un poco de empuje estallaba en una verdadera lucha.


Traducido por Chelo :)

sandi russell  – (7 de junio de 2011, 20:44)  

el testigo??? mmm ia se me olvido qien era ese?? algien sabe?

Anne Polet  – (9 de junio de 2011, 10:32)  

ahhh!!! la escritora esta alargando mucho los capitulossss necesito mas acción!!!! no me keda de otra!!! de que tenga un cambio de giro la historia en el proxima cap!!!!
Gracias!!!! por los capitulos!!
saludos a las traductoras°°

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